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¿La solución para los jóvenes?

Toda la sociedad evidenció el malestar que existe entre la gente y sobretodo en las nuevas generaciones que se sienten desubicadas en un país donde escasean las oportunidades
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Suministrada
12 Ago 2021 - 13:17 COT por Ecos del Combeima

Nadie puede discutir, que el éxito de las protestas y manifestaciones pacificas que obligaron al Gobierno Nacional a retirar proyectos de ley como el de la reforma tributaria, fue gracias a la voluntad de muchos jóvenes que decidieron alzar su voz y hacerse sentir. 

Esa primera parte de las movilizaciones, que para mi fue la mas valiosa y trascendental, fue una sacudida al Status Quo, puesto que toda la sociedad evidenció el malestar que existe entre la gente y sobretodo en las nuevas generaciones que se sienten desubicadas en un país donde escasean las oportunidades.

Como consecuencia de ello, un grupo de congresistas, entre los que se encuentra Adriana Magaly Matiz, a quien hay que hacerle un reconocimiento; hizo una serie de encuentros con más de 200 jóvenes en las 11 ciudades con más altos índices de desempleo juvenil, entre ellas Ibagué, con el objetivo de escucharlos para identificar sus necesidades, prioridades y expectativas.

Entonces, el resultado de esas jornadas, fue la radicación de 5 proyectos de ley que tienen la intención de atender las dificultades a las que se enfrentan nuestros jóvenes y adolescentes en diferentes materias:  Medidas de emprendimiento y empleo joven, Fortalecimiento de la educación superior, Educación sexual temprana, Participación ciudadana y garantías para la movilización pacífica, y pasar la Policía al Ministerio de Justicia.

De esta manera se espera cubrir buena parte de la problemática que aqueja a los jóvenes, sin embargo, para que esta clase de iniciativas  sean Ley de la República deben recorrer un largo camino, que empieza por tener eco en sus demás compañeros del congreso, sin que genere  protagonismos ni envidias políticas; además, siendo quizás lo mas importante, que el Gobierno Duque asuma como propios estos proyectos  para que logren tener la viabilidad financiera que se requiere, nazcan a la vida jurídica y tengan efecto para todos los colombianos.

Porque en ultimas, el Quid del asunto es presupuesto, el necesario para que esos proyectos se conviertan en políticas publicas de largo aliento que realmente solucionen el atraso social en el que han crecido los que ahora reclaman espacios para surgir laboral y académicamente.

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Una parte importante de la explicación está en las condiciones en que operan esos negocios.

Lo digo sin ironía y sin ganas de bajarle el ánimo a nadie. Lo digo porque esa contradicción, fiesta arriba y números abajo, resume mejor que cualquier informe el momento que vive el cafetero tolimense.

Ojalá que los miembros del equipo de trabajo que ha elegido Méndez para acompañarlo no sean inferiores no solo a su amplia capacidad de trabajar, sino al lugar en el que muchos nos hemos formado y hemos formado a otros.

Han sido más de 30 días complejos, que no solo dan cuenta de las consecuencias del temblor y que recuperar toda la flora perdida requerirá décadas, sino que a los incendios se les sumó una escalada de violencia.

Ejemplo de ello es que hoy en Colombia se habla solo de izquierda y derecha, ambas de corte popular, aunque se insiste en calificarlas como de extremos; pero sin el impacto popular difícilmente habrían logrado lo que alcanzaron electoralmente.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.