Cinco investigadores de la Fiscalía tienen en sus manos caso de desaparecidos en Mariquita
Tras un Consejo de Seguridad realizado en la mañana de este lunes, el secretario de Seguridad del Tolima, Alfredo Bocanegra, entregó detalles sobre los avances en la investigación por la desaparición de siete jóvenes en el municipio de Mariquita.
El funcionario confirmó que la Fiscalía General de la Nación ha asignado un grupo especializado para asumir el caso, aunque reconoció que, hasta ahora, no se han obtenido resultados concretos en los puntos verificados.
“La Fiscalía, lógicamente sin violar la reserva sumarial, nos ratificó que hay cinco investigadores especializados”, señaló Bocanegra.
El secretario también indicó que desde el Gobierno departamental se ha insistido en la necesidad de mantener una comunicación constante con los familiares de los desaparecidos.
“Igualmente se les ha pedido que mantengan un contacto mayormente cercano con las familias, que entendemos su desesperación y entendemos sus necesidades y angustias”, agregó.
Durante el Consejo de Seguridad también se abordó la versión sobre el hallazgo de un cuerpo con un panfleto alusivo al Clan del Golfo y una supuesta “limpieza social” en Mariquita. Frente a este hecho, Bocanegra fue prudente y afirmó que aún no hay conclusiones claras.
La desaparición simultánea de estos jóvenes ocurre en un contexto de riesgo advertido por la Defensoría del Pueblo, que solicitó a las autoridades activar de manera urgente todos los mecanismos de búsqueda para dar con su paradero, al considerar que existe un peligro inminente para su vida e integridad.
Los jóvenes, con edades entre los 18 y 21 años, fueron identificados como David Santiago Toro Arévalo, Freddy Hernando Galindo, Santiago Izquierdo Cuervo, Zait Stevan Ángel Delgado, Sergio Andrey Vanegas Moncada y Luisa Fernanda Chavarro Díaz.
De acuerdo con la Defensoría, este hecho se enmarca en un escenario de violencia previamente advertido mediante la Alerta Temprana 002-23, en la que se señala una disputa territorial entre estructuras del crimen organizado por el control del microtráfico en un corredor estratégico que conecta al Tolima con el oriente de Caldas, Antioquia y el Magdalena Medio.
En esa zona, además, operan estructuras con presuntos vínculos con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), lo que incrementa la vulnerabilidad de la población joven, que se ha convertido en uno de los principales blancos de estos grupos ilegales.