Empresarios daneses ponen sus ojos en el café del Tolima tras visita a comunidades cafeteras
Una delegación de empresarios provenientes de Dinamarca visitó el departamento del Tolima con el propósito de conocer de primera mano el proceso caficultor y la realidad de las comunidades campesinas que sustentan uno de los productos más emblemáticos del país.
El grupo, perteneciente al principal gremio del sector de restaurantes y cafés del país europeo, recorrió fincas y territorios cafeteros, destacando no solo la calidad del grano, sino también el componente social y cultural que rodea su producción. Durante la visita, el empresario Torben E. Hoffmann Rosenstock, jefe ejecutivo del gremio, resaltó el arraigo de las familias al campo y la conexión con la naturaleza.
“He conocido familias que han trabajado en sus fincas por generaciones. Aquí el trabajo caficultor no es solo un empleo, es una forma de vida”, expresó el directivo, quien también señaló las brechas económicas existentes en la cadena de valor del café .
La agenda, articulada entre la Embajada de Colombia en Dinamarca, la Alianza Cafetera de Colombia y Matria Company, buscó fortalecer el relacionamiento directo entre productores y compradores internacionales, eliminando intermediarios y visibilizando el trabajo de asociaciones y cooperativas.
Uno de los puntos clave del recorrido fue el municipio de Dolores, Tolima, donde los visitantes exploraron fincas cafeteras y el Bosque de Galilea, evidenciando la relación entre producción, sostenibilidad y tejido social .
Durante la jornada, el alcalde Jhon Vergel acompañó la delegación y expresó su respaldo a estos procesos que buscan posicionar el café local en mercados internacionales. Asimismo, la organización ACOPAZ compartió sus experiencias productivas y organizativas con los visitantes.
Más allá del componente comercial, el encuentro permitió reconocer el liderazgo de las comunidades y el respaldo institucional, consolidando al café como una herramienta de desarrollo territorial, inclusión social y construcción de paz.
Este primer acercamiento abre la puerta a futuras alianzas comerciales con una red de más de 1.000 restaurantes y cafeterías en Dinamarca, uno de los países con mayor consumo per cápita de café en el mundo.
De regreso a su país, Rosenstock aseguró que la experiencia dejó una huella profunda: “Regresamos a casa con nuevas perspectivas y un profundo respeto por las personas que hemos conocido”, afirmó en sus redes sociales