Memín, 35 años llevando luz y servicio a las comunidades de Dolores
En Dolores, Tolima, hay historias que no siempre aparecen en los grandes titulares, pero que hacen parte de la vida cotidiana de sus habitantes. Una de ellas es la de Gustavo Ortiz, “Memín”, un electricista independiente que durante aproximadamente 35 años ha hecho de su oficio una forma de vida y de servicio a su comunidad.
Originario de este municipio, Memín aprendió buena parte de su oficio desde la experiencia y el trabajo diario. Con el paso de los años, ese conocimiento práctico se ha complementado con el estudio y las ganas de seguir aprendiendo, en una profesión que exige actualización y responsabilidad.
Su trabajo lo ha llevado a recorrer prácticamente todas las veredas de Dolores. Allí ha atendido diferentes necesidades de los habitantes y, con el paso del tiempo, ha logrado ganarse el reconocimiento de quienes conocen su labor y han acudido a él cuando necesitan una solución relacionada con la electricidad.
Pero su historia no solamente está relacionada con trabajos particulares. Como independiente, también ha participado en diferentes iniciativas de interés para el municipio, entre ellas labores relacionadas con el alumbrado público, el alumbrado navideño y otros trabajos eléctricos tanto en la zona urbana como rural.
Cada instalación, cada reparación y cada jornada de trabajo han sido también parte de una historia familiar. Para Memín, su familia ha representado una de las principales motivaciones para mantenerse activo, continuar preparándose y buscar nuevas maneras de fortalecer el oficio que ha ejercido durante buena parte de su vida.
Hoy, después de 35 años, Gustavo Ortiz continúa detrás de cables, instalaciones, herramientas y soluciones eléctricas, atendiendo a quienes requieren sus servicios en Dolores y sus veredas, y también con disponibilidad para desplazarse a otros municipios cuando sus clientes lo requieren.
Su historia es la de un hombre que ha construido su trayectoria a pulso, con trabajo constante y aprendiendo todos los días, mientras recorre los caminos de un municipio que conoce desde sus calles hasta sus veredas.
Porque también desde los oficios cotidianos se construye comunidad. Y en Dolores, “Memín” es uno de esos trabajadores que durante más de tres décadas ha puesto su conocimiento al servicio de sus vecinos, dejando una huella que va mucho más allá de encender una luz.