¿Concejales de Ibagué le aprobarán el polémico aumento de burocracia a la alcaldesa Aranda?
Este lunes festivo llegará la primera prueba para el proyecto de reforma a la estructura administrativa de la Alcaldía de Ibagué, iniciativa promovida por la alcaldesa Johana Aranda que busca ampliar de 15 a 17 el número de secretarías de la ciudad.
La Comisión de Plan del Concejo deberá decidir en primer debate si la propuesta avanza hacia la plenaria, en una votación que permitirá conocer qué tan sólido es el respaldo de los cabildantes a la Administración Municipal.
La iniciativa, que fue socializada este sábado ante los concejales, contempla la creación de la Secretaría de la Mujer y la Secretaría Jurídica, además de nuevas direcciones y modificaciones en varias dependencias de la administración, sin embargo, uno de los aspectos que más cuestionamientos ha generado es que, en medio de una ciudad donde la seguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas, la reforma no contempla la creación de una Secretaría de Seguridad.
La seguridad continuaría siendo manejada como una Dirección, mientras la administración plantea ampliar su estructura con nuevas dependencias; esta situación abre uno de los principales interrogantes que tendrán que responder los concejales, ¿por qué existe espacio para crear nuevas secretarías, pero no para darle a la seguridad una dependencia con mayor capacidad administrativa, presupuestal y de coordinación?
A este debate se suma el componente económico, de acuerdo con la información conocida sobre el proyecto, la reorganización tendría un costo superior a $1.788 millones anuales, por lo que la discusión en el Concejo no solamente estará relacionada con la conveniencia política de modificar el organigrama municipal, sino con la necesidad de demostrar que los nuevos cargos y dependencias se traducirán en mejores resultados para los ibaguereños.
La pregunta, entonces, será si las funciones que se pretenden distribuir en esta nueva estructura no podrían ser atendidas con las dependencias y el personal que actualmente tiene la Alcaldía, en otras palabras, los concejales tendrán que establecer si se trata de una reorganización necesaria para mejorar la eficiencia administrativa o si, como han cuestionado algunos sectores, representa un aumento de la burocracia municipal con un costo importante para las finanzas públicas.
La votación que pondrá a prueba a los concejales
El presidente del Concejo, Javier Mora, designó como ponentes del proyecto a Carlos Beltrán, como coordinador ponente, Camilo Acevedo, Deiby Buitrago, César Franco y Aura Galeano, sin embargo, ser ponente no significa necesariamente tener el voto definitivo en la comisión que estudiará la iniciativa.
La decisión de este lunes estará en manos de los siete integrantes de la Comisión de Plan: Carlos Beltrán, Jorge Bolívar, Deiby Buitrago, John Gómez, Joseph González, Giovanny Martínez y Camilo Tavera. Para que el proyecto sea aprobado en primer debate se requieren cuatro votos positivos, por lo que cada una de estas posiciones tendrá especial relevancia.
Y es precisamente allí donde aparecen varias inquietudes; uno de los nombres que genera expectativa es el de César Franco, quien ha mantenido posiciones críticas frente al manejo de la seguridad en Ibagué; su voto permitirá establecer si esas críticas se trasladan a una discusión concreta sobre la ausencia de la Secretaría de Seguridad dentro de la reforma o si terminará respaldando la propuesta de la administración.
También estará bajo la lupa Carlos Beltrán, quien en las pasadas elecciones a la Alcaldía habría respaldado la candidatura de Jorge Bolívar, pero que ha sido identificado como un concejal cercano a la administración de Johana Aranda. Ahora, como coordinador ponente y miembro de la Comisión de Plan, tendrá una doble responsabilidad: analizar el proyecto y definir con su voto si este supera o no su primera prueba.
Otro de los integrantes de la comisión es Deiby Buitrago, cuya posición también será observada por el peso político que tiene su cercanía con el sector del representante a la Cámara Carlos Edward Osorio. La pregunta será si respaldará la iniciativa de la administración o si pondrá cuestionará el costo de la reforma y la ausencia de una dependencia exclusiva para la seguridad.
En el caso de Joseph González, la atención está puesta no solamente en su voto, sino en su participación en el debate. González obtuvo una de las mayores votaciones para llegar al Concejo y actualmente ha mostrado más interés en su aspiración a la Asamblea, situación que ha generado cuestionamientos sobre su presencia y participación en las discusiones del cabildo.
La aprobación de una reforma que comprometería recursos públicos y modificaría la estructura de la Alcaldía será una oportunidad para demostrar cuál es la posición de González frente a una de las decisiones administrativas más importantes que deberá tomar el Concejo durante estas sesiones extraordinarias.
Por su parte, Jorge Bolívar, uno de los principales opositores de la Administración Municipal, podría estar de acuerdo con la creación de la Secretaría de la Mujer, una posición que, como señaló el analista político Jorge Palacios en el Ping Pong Político de Econoticias, es legítima dentro del ejercicio del Concejo, sin embargo, la discusión estará en si los cabildantes llegan a la comisión con una decisión tomada o si realmente se produce un debate de fondo sobre cada componente de la reforma.
Palacios analizó lo que podría ocurrir durante la votación, según su lectura, por el historial del Concejo no sería extraño que la iniciativa termine siendo aprobada, pero el verdadero interés estará en identificar qué concejales se apartarán de la posición de la administración y cuáles terminarán respaldándola.
La seguridad vuelve a quedar en el centro del debate
Más allá de las posiciones políticas, hay una pregunta que inevitablemente surgirá este lunes, ¿cómo justificar la creación de nuevas dependencias mientras la Secretaría de Seguridad, una de las estructuras reclamadas por diferentes sectores de la ciudad, continúa sin aparecer en la propuesta?
La discusión cobra mayor relevancia porque la administración tendría recursos para financiar una nueva estructura cuyo costo supera los $1.788 millones anuales. De allí que los concejales tengan que explicar si consideran prioritario destinar ese dinero a la reorganización administrativa o si existen otras necesidades de la ciudad que deberían tener mayor atención.
Si cuatro de los siete integrantes de la Comisión de Plan votan positivamente, el proyecto superará el primer debate y continuará su trámite en plenaria, donde está previsto un segundo debate para el próximo viernes 21 de agosto.
Será entonces el momento de saber si los concejales consideran que Ibagué necesita ampliar su estructura administrativa o si, por el contrario, la prioridad debería ser hacer más eficiente la institucionalidad que ya existe.