Los piques ilegales estarían favoreciendo otros delitos en Ibagué
El debate sobre los piques ilegales en Ibagué sigue sumando voces. Esta vez, el concejal Deiby Buitrago advirtió que, además de poner en riesgo la seguridad vial, estas concentraciones estarían facilitando la ocurrencia de otros hechos que afectan la tranquilidad de varios sectores de la ciudad, especialmente en zonas como La Samaria.
Según el cabildante, en estos puntos no solo se realizan maniobras y carreras clandestinas, sino que también se presentan situaciones relacionadas con hurtos, consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, circunstancias que, a su juicio, terminan aumentando la percepción de inseguridad entre los residentes.
"Los piques ilegales generan ciertas dificultades para la comunidad, tanto de seguridad como de ruido, pero también de delincuencia. Algunos hacen robos y, pegado a ello, viene un tema de consumo de sustancias psicoactivas", afirmó.
No todos hacen parte del problema
Pese a ese panorama, Buitrago hizo una distinción entre quienes utilizan estos encuentros para cometer delitos y los jóvenes que practican stunt como disciplina deportiva. Aseguró que muchos de ellos recurren a las vías públicas porque la ciudad no cuenta con un escenario adecuado para desarrollar esta actividad.
En ese sentido, insistió en que la solución no debe limitarse únicamente al incremento de operativos por parte de la Policía y los agentes de tránsito. Aunque respaldó los controles que actualmente realizan las autoridades, consideró necesario avanzar en una estrategia que también atienda el origen del problema.
"Hay que seguir haciendo demasiado control, pero también toca empezar a mirar qué vamos a hacer con esas personas que practican esa actividad como deporte y que puedan tener un espacio para hacerlo", sostuvo.
El concejal propuso abrir un diálogo con los colectivos de motociclistas y estudiar la creación de un espacio exclusivo para la práctica del stunt, acompañado de vigilancia y reglas claras que permitan separar la actividad deportiva de las conductas que alteran el orden público.
A su juicio, ciudades como Bogotá, Medellín y Pereira ya cuentan con escenarios destinados a este tipo de prácticas, experiencia que podría servir como referencia para Ibagué.
Las declaraciones de Buitrago se conocen en medio de la estrategia anunciada recientemente por la alcaldesa Johana Aranda, quien confirmó la instalación de una mesa de diálogo con practicantes de stunt para buscar alternativas de reubicación y reducir los piques ilegales sin afectar la tranquilidad de los barrios. La mandataria también señaló que la intención es combinar el diálogo con acciones de control para enfrentar una problemática que continúa generando preocupación entre la comunidad.