El presidente Petro prepara “operación sabotaje” para posesión de Abelardo de la Espriella, Leyva
El excanciller Álvaro Leyva Durán denunció que desde la semana pasada ha recibido mensajes que evidencian algo grave que está sucediendo. “Se trata de la existencia de una "Operación de sabotaje" de Petro y sus ministros para que haya caos en los primeros días de la nueva administración”.
En una carta, el exministro Leyva, indica que en los ministerios se están identificando funcionarios claves de libre remoción, a quienes les están pidiendo la renuncia para aceptarlas de inmediato.
“Esto para que, cuando lleguen los nuevos ministros, no haya nadie que pueda entregar la información necesaria para el normal funcionamiento del Estado. El gobierno saliente quiere que los computadores estén bloqueados, las oficinas cerradas y los documentos destruidos. No solo pretende desaparecer la evidencia de su asalto al erario público por puro pavor al “bloque de búsqueda anticorrupción” que ya se anunció, sino también que reine el caos”, dijo.
En su escrito el excanciller anota que esta es una práctica conocida como "détournement de pouvoir" o "desviación de poder", doctrina jurídica consolidada desde finales del siglo XIX, cuando el Consejo de Estado francés comenzó a perfilarla hasta que se afianzó como una causa autónoma de ilegalidad de los actos administrativos.
Indica Leyva que lo anterior conecta con otro concepto llamado el "état des affaires", que supone que “durante una transición como la que vivimos, el gobierno saliente debe entregar los asuntos de la administración en su estado normal y abstenerse de hacer cambios para trampear a su sucesor. Así deberían ser las cosas, pero Petro es alérgico a la legalidad”.
En Colombia el Consejo de Estado ha explicado que la desviación de poder se da cuando la autoridad que expide un acto es competente y guarda las formalidades, pero busca un fin distinto del señalado en la ley. Es decir, explicó, “que hay ilegalidad cuando se hace precisamente lo que están haciendo quienes están ejecutando la "Operación de sabotaje" de Petro. Esos que más temprano que tarde tendrán que pagar por tanto daño”.
Dijo que el presidente De La Espriella “tiene la legitimidad plena de las urnas y es quien debe decidir quién se queda, quién se va y quién llega. El país no puede padecer un Petro con síndrome de abstinencia por el poder cuya obsesión es trinar su despecho al amanecer y posar disfrazado para las fotos. En su desespero ya sabe que su futuro es la ignominia. Está acabado y dispuesto a destruirlo todo a las patadas, consciente de que ya la historia lo puso en el pedestal de la indignidad y el deshonor”.