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¿El Líbano y el jaramillismo le cumplieron a Cepeda en el Tolima?

Iván Cepeda volvió a imponerse en el Líbano, pero el crecimiento electoral de Abelardo de la Espriella redujo la ventaja del Pacto Histórico.
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¿El Líbano y el Jaramillismo le cumplieron a Cepeda en el Tolima?
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Ecos Del Combeima
21 Jun 2026 - 17:25 COT por Ecos del Combeima

Con el 100 % de las mesas informadas, Iván Cepeda obtuvo 10.266 votos, equivalentes al 52,57 % de la votación, mientras que Abelardo de la Espriella alcanzó 8.970 sufragios, correspondientes al 45,93 %. La diferencia final fue de 1.296 votos a favor del candidato del Pacto Histórico.

A simple vista, el resultado podría interpretarse como una victoria contundente para Cepeda, quien logró conservar uno de los municipios del Tolima donde ya había ganado en la primera vuelta presidencial. Sin embargo, un análisis más detallado de las cifras deja varias preguntas sobre la mesa.

En la primera vuelta, Cepeda había alcanzado 8.501 votos frente a los 6.087 obtenidos por De la Espriella. Esto significa que para la segunda vuelta el candidato de izquierda sumó 1.765 nuevos apoyos, mientras que su rival creció en 2.883 votos.

Los números muestran que, aunque Cepeda ganó nuevamente el municipio, fue De la Espriella quien registró el mayor crecimiento electoral entre ambas jornadas.

Otro dato que llama la atención es la reducción de la ventaja entre los dos candidatos. Mientras que en la primera vuelta Cepeda superó a su contendor por 2.414 votos, en la segunda la diferencia se redujo a 1.296 sufragios.

La participación también aumentó. El número de votantes pasó de 18.381 a 19.872 ciudadanos, lo que representó un incremento de cerca de 1.500 electores y elevó la participación del 53,93 % al 58,30 %.

Los resultados alimentan ahora un debate político inevitable en el norte del Tolima. Durante la campaña, diversos sectores identificaron al Líbano como uno de los principales bastiones electorales del 'jaramillismo' y del Pacto Histórico en el departamento. Por eso, aunque Cepeda logró mantener la victoria, el hecho de que Abelardo creciera más y redujera considerablemente la diferencia abre interrogantes sobre el verdadero alcance de esa estructura política en la recta final de la campaña.

Para unos, el objetivo se cumplió porque Cepeda conservó el municipio y superó la barrera de los 10.000 votos. Para otros, los resultados dejan la sensación de que el crecimiento esperado fue menor al proyectado y que el fortín terminó siendo más competitivo de lo que muchos anticipaban.

Lo cierto es que, más allá del resultado final, el comportamiento electoral del Líbano fue llamativo durante la segunda vuelta presidencial y seguramente será objeto de análisis dentro de las distintas fuerzas políticas de cara a las elecciones regionales de 2027.