¿Le fallaron alianzas? Paloma Valencia no logró 'alzar vuelo' y no pasó a segunda vuelta
La primera vuelta presidencial dejó una de las mayores sorpresas del panorama político nacional. Con el 95,12 % de las mesas informadas en el preconteo, la candidata del uribismo, Paloma Valencia, quedó eliminada de la carrera por la Casa de Nariño al obtener 1.540.978 votos, equivalentes al 6,86% de la votación.
El resultado contrasta con las expectativas que rodearon su campaña y con los pronósticos de sectores políticos que la ubicaban como una de las aspirantes con mayores posibilidades de disputar la segunda vuelta. Entretanto, el abogado Abelardo de la Espriella se está consolidando como el candidato más votado con 9.791.468 sufragios (43,62 %), seguido por Iván Cepeda, quien ha alcanzado 9.231.677 votos (41,13 %).
Para los analistas políticos de Econoticias, la derrota de Valencia no puede explicarse por un único factor. Camilo Delgado consideró que en las últimas semanas ocurrió un fenómeno que modificó el comportamiento electoral del país, “las tendencias del centro llegaron a la derecha extrema de Abelardo y por otro lado muchos de los actores políticos que estaban jurándole amor eterno a Paloma Valencia dejaron ese nido y terminaron incidiendo que el resultado sea esta tendencia de crecimiento con Abelardo de la Espriella”.
Por su parte, Jorge Palacios sostuvo que la campaña llegó debilitada a la recta final por circunstancias como la tardía unificación del uribismo alrededor de una sola candidatura, los efectos políticos tras el asesinato de Miguel Uribe y el distanciamiento de importantes figuras del movimiento, “la separación de actores protagónicos del uribismo que partieron fue una señal clara de que algo enorme estaba pasando”.
Según el analista, mientras la campaña advertía sobre el crecimiento de sectores de derecha más radicales, fue precisamente Abelardo de la Espriella quien logró conectar con una parte importante de esa base política tradicionalmente identificada con el uribismo, arrebatándole un caudal de votos que terminó siendo determinante en el resultado final.
La magnitud de la derrota también abrió interrogantes sobre el liderazgo del expresidente Álvaro Uribe Vélez dentro de la derecha colombiana. Para Palacios, el desenlace electoral deja al exmandatario como uno de los grandes perdedores de la jornada, al evidenciar que una parte significativa de su electorado optó por respaldar una nueva figura política.
En la misma línea, Camilo Ossa afirmó que los resultados muestran una reconfiguración del liderazgo en ese sector ideológico, "una conclusión importante de este resultado es que la derecha tiene un nuevo líder que ya no es Álvaro Uribe sino Abelardo de la Espriella y eso lo confirman los resultados", aseguró.
Con estos resultados, Paloma Valencia cierra una campaña marcada por la expectativa de convertirse en la heredera política del uribismo, pero que terminó evidenciando fracturas internas, pérdida de apoyos estratégicos y el ascenso de un nuevo referente que logró capitalizar el voto de derecha en Colombia.