“El barretismo perdió el poder”: Carlos Beltrán advierte giro en el conservatismo tolimense
Un remezón político sacude al Partido Conservador en el Tolima tras las declaraciones del concejal Carlos Beltrán, quien afirmó que el ‘barretismo’ dejó de tener el control sobre la entrega de avales y que ahora las decisiones se concentran en el directorio nacional.
De acuerdo con el cabildante, aunque los directorios municipales y departamentales continúan teniendo incidencia en la presentación de nombres, la última palabra ya no se toma en el territorio.
Por el contrario, explicó que será en Bogotá donde se definan las candidaturas, en un proceso similar al que se aplicó para la lista a la Cámara de Representantes.
Beltrán fue enfático en señalar que este cambio implica una pérdida directa de poder para el sector político liderado por el senador Óscar Barreto, cuyos aliados, según dijo, también habrían quedado relegados en el escenario nacional, debilitando su capacidad de influencia.
En ese contexto, recordó decisiones pasadas que generaron polémica al interior del partido, como la exclusión de José Elver Hernández, conocido como ‘Choco’, de la lista a la Cámara de Representantes, una movida que atribuyó directamente al barretismo y que, según indicó, terminó afectando el caudal electoral de la colectividad.
En contraste, el concejal destacó el papel que empezaría a jugar el senador Miguel Ángel Barreto, a quien señaló como una figura con peso en las decisiones que se tomarán desde el directorio nacional.
A su juicio, este nuevo panorama abre la puerta a una reconfiguración del conservatismo en el Tolima y a la consolidación de alianzas más amplias, incluso con sectores como el representante electo Guillermo Alvira, cercano a la gobernadora Adriana Magali Matiz.
“El barretismo perdió el control de los avales y hoy esas decisiones pasan por el directorio nacional, donde Miguel Barreto tendrá un papel determinante en lo que viene para el partido”, afirmó Beltrán.
Así las cosas, el conservatismo tolimense entra en una etapa de reacomodo político, donde el pulso por el poder se traslada a escenarios nacionales y deja en evidencia una nueva correlación de fuerzas de cara a las próximas elecciones.