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Violencia política contra las mujeres no da tregua en Colombia

Siete de cada diez candidatas han sido violentadas por participar en política, en un país que aún castiga a las mujeres por alzar la voz.
Imagen
Andtrea Padilla, Esperanza Andrade, Norma Hirtado y Ana Paola Agudelo, senadoras de la República
Crédito
Senado
31 Ene 2026 - 8:37 COT por Alfonso Aya Roa

En Colombia, hacer política siendo mujer sigue teniendo un costo alto. Insultos, amenazas, presiones económicas, agresiones sexuales y ataques digitales no son hechos aislados: son una realidad sistemática que atraviesa campañas, cargos públicos y liderazgos comunitarios.

En el marco de la estrategia “Más Mujeres, Más Democracia”, una investigación revela cifras alarmantes que confirman que la violencia política contra las mujeres no solo persiste, sino que se ha normalizado como una barrera silenciosa para su participación plena en la vida pública.

Por eso, en el Congreso de la República, aprobó la Ley 2453 de 2025, donde se establecen medidas para prevenir, atender, rechazar y sancionar todo tipo de violencia contra las mujeres en política y hacer efectivo su derecho a la participación en todos los niveles.

Además, la norma busca garantizar que las mujeres puedan ejercer el derecho a una vida política libre de violencia, a una participación plena, paritaria, en igualdad de condiciones en todos los espacios de la vida pública y política.

Al momento de participar en política la mujer puede ser víctima de violencia psicológica, violencia económica, violencia física, violencia sexual, violencia digital, entre otros tipos de violencias.

Las voces

En conversación con la senadora Ana Paola Agudelo, vicepresidenta del Senado y perteneciente al Partido MIRA, afirmó que, ha visto de cerca, como la violencia política afecta especialmente a las mujeres. “La verdadera solución pasa por transparencia, diálogo y cero, tolerancia a la discriminación” Indicó la Legisladora.

Además, manifestó que, para contrarrestar la violencia, es fundamental fortalecer los mecanismos de prevención y hacer una mayor socialización de la Ley 2453 de 2025, dirigida a partidos políticos, corporaciones públicas y toda la sociedad civil.

“No podemos limitarnos solo al género, hay que reconocer y prevenir esta violencia también por motivos de religión, edad, raza u otros factores. En el Partido MIRA, hemos impulsado normas para afrontar la violencia contra la mujer en todas sus formas, ampliando su inclusión laboral formal y apoyando el emprendimiento para que no sean vulnerables”.

Afirmó que: “La política está incompleta sin la participación de la mujer en política, debemos impulsar el emprendimiento femenino y la inclusión laboral formal, para que tengan estabilidad económica y confianza para entrar en la política”, reiteró la senadora Agudelo.

Entre tanto la senadora Andrea Padilla Alianza Verde, motivó a las colombianas para que se capaciten y obtengan los conocimientos sobre sus derechos a participar en política.

“Deben animarse para que superen tantos temores, para que conozcan sus derechos de participar en política, de caras a las elecciones., con plenas garantías. No debemos permitir que nuestra participación se limite a unas cuotas, que nos instrumentalicen”.

Agregó que “Las mujeres en su mayoría son las que lideran muchos procesos comunitarios, además están a cargo de las familias y esto impide que dispongan de tiempo, de recursos económicos y demás limitantes. Todavía hay una mentalidad machista en la política, es que los altos cargos públicos están para los hombres, los que tienen las relaciones públicas, el ejercicio, la trayectoria y la experiencia. Todo eso nos ha relegado, seguimos encontrando esos obstáculos en los escenarios públicos y eso lo que tenemos que acabar”.

Para la congresista Norma Hurtado, del Partido de La U, “Definitivamente, necesitamos más mujeres en la democracia, pero, necesitamos que se sigan capacitando, para que se sigan empoderando. Las mujeres tenemos criterios, tenemos determinación, carácter y lo más importante, es que somos resilientes.  Para participar en política, se necesita comunidad, confianza, coherencia; pero, lo más importante, mucho corazón para estar en todos los escenarios democráticos”.

“El reto más grande que tenemos es erradicar la violencia política, para que más mujeres puedan y quieran participar en política. Los que nos violentan políticamente, se creen ganadores y más importantes y esto le quita la posibilidad a las mujeres a que participemos, ya que tenemos las mismas condiciones que ellos”.

De igual manera, la senadora conservadora Esperanza Andrade, manifestó que, para aumentar el número de mujeres en el Congreso, dijo que a pesar de que existe una ley sobre la paridad en las listas cremallera, esto no ha sido suficiente, para aumentar la participación de las mujeres en la política.

 “Los partidos deben fortalecer esa participación, invitándoles a que se capaciten, apoyándoles en lo que se requiera, ya que hacer política, no es tan fácil para nosotras las mujeres, por los roles que desempeñamos en el hogar. Por eso se hace necesario que las diferentes colectividades, sigan reforzando las políticas, garanticen sus derechos, para que ellas se motiven a participar y así fortalecer la democracia del país” afirmó la congresista huilense.

Apartes de la ley 2453 sobre la violencia 

Esta ley define conductas como acoso, amenazas, difamación, agresión física, y la divulgación no consentida de información íntima, y obliga al Estado a crear mecanismos de protección y atención, incluyendo líneas de ayuda y Casas de Igualdad de oportunidades. 

Asimismo, tiene por objeto establecer medidas para la prevención, atención, seguimiento y sanción de la violencia contra las mujeres en política, a fin de asegurar que ejerzan plenamente sus derechos políticos y electorales y participen en forma paritaria y en condiciones de igualdad en todos espacios de la vida política y pública.

Incluidos los procesos de elección, participación ciudadana y representación democrática, en el ejercicio de la función pública, especialmente tratándose de los cargos de elección popular y los ejercidos en los niveles decisorios de las diferentes ramas del poder público y demás órganos del Estado.