|   22.Septiembre.2011   |   Por:  
Fernando González

Amago de bomba en la calle 37 no paso de ser un simple susto

Aranzalez
<p>Dos hombres que se bajaron corriendo de un carro y se subieron en otro fue lo que llamo la atenci&oacute;n de quienes estaban en el lugar que procedieron a llamar la polic&iacute;a, pero cuando esperaban los expertos en explosivos, aparecieron la esposa y la hija de uno de los due&ntilde;os del veh&iacute;culo.<br /> &nbsp;</p>
Velotax

El temor y la zozobra que generó el abandono de un vehículo en la bahía de parqueo de almacenes éxito de la calle 37 con quinta terminó en un simple susto.

La alarma de un posible carro bomba se generó porque una vendedora de dulces y un vigilante vieron cuando dos hombres llegaron en un montero Mitsubishi rojo, se bajaron corriendo del carro, cruzaron la calle y se fueron en otro carro que los esperaba.

Ante esa situación tan extraña decidieron llamar a la policía que de inmediato acudió al lugar, encontrándose con que en la parte de atrás del carro iba una caja que daba la impresión de ser una posible bomba, por eso comenzaron con todo el procedimiento de rigor para esos casos.

Los uniformados que llegaron pidieron rastrear las placas del vehículo pero todo parecía estar normal, no estaba reportado como robado, esto, sumado a que los hombres que dejaron el carro vestían con prendas propias del campo, seguía fortaleciendo la hipótesis de un posible carro bomba, por lo que pidieron que en el sitio hiciera presencia los técnicos explosivos.

Sin embargo, casi media hora después, al sitio llegaron una mujer y una jovencita quienes con llaves en la mano le dijeron a los policiales que venían a recoger el carro, porque su esposo lo había dejado para poder irse en otro.