¡Entre velas, música y lágrimas! Así despidieron a Jhonatan Osuna en su local de motos en Ibagué
La noche del lunes 6 de julio estuvo marcada por la nostalgia y el dolor para familiares, amigos y clientes de Jhonatan Hader Osuna Céspedes, el joven que perdió la vida en el accidente de tránsito ocurrido en la mañana de ese mismo día sobre la avenida Ambalá, a la altura de la glorieta de la calle 60, en Ibagué.
Hasta el local de venta de artículos y accesorios para motocicletas que Jhonatan atendía en el centro de la ciudad comenzaron a llegar decenas de personas para rendirle un último homenaje. El establecimiento, que durante años fue su lugar de trabajo, se convirtió por unas horas en un espacio de despedida y recuerdo.
Velas blancas encendidas, flores, música y abrazos acompañaron la velatón improvisada. Quienes compartieron con él recordaron anécdotas, resaltaron su espíritu emprendedor y evocaron los momentos vividos junto a un joven que, según sus allegados, era reconocido por su carisma y pasión por el mundo de las motocicletas.
En medio del homenaje no faltaron las lágrimas. Amigos, familiares y compañeros permanecieron varios minutos frente al negocio observando fotografías, conversando sobre los proyectos que Jhonatan tenía para su emprendimiento y acompañando a sus seres queridos en uno de los momentos más difíciles que han tenido que afrontar.
La tragedia ocurrió cuando Jhonatan se movilizaba como acompañante en una motocicleta AKT NKD 125 de placas MUZ-27F, conducida por Douglas Sepúlveda. Por causas que continúan siendo investigadas, el vehículo habría rozado un taxi antes de que el conductor perdiera el control y terminara impactando contra la estructura de una vivienda.
Como consecuencia del fuerte choque, Jhonatan falleció en el lugar de los hechos debido a la gravedad de las lesiones, mientras que Douglas Sepúlveda fue trasladado a un centro asistencial, donde permanece bajo atención médica.
Las autoridades continúan adelantando las investigaciones para establecer con exactitud la dinámica del siniestro. Entre las hipótesis que son verificadas se encuentran las versiones de algunos testigos, quienes señalaron que la motocicleta presuntamente se movilizaba a alta velocidad y realizaba maniobras peligrosas antes del accidente.
Mientras avanzan las diligencias judiciales, el local que Jhonatan levantó con esfuerzo quedó convertido en un símbolo de su legado. Allí, entre la luz de las velas, la música y los recuerdos compartidos por quienes lo conocieron, Ibagué comenzó a despedir a un joven cuya partida dejó un profundo vacío entre familiares, amigos y la comunidad motociclista de la ciudad.