"Amarraron una familia y le desocuparon la casa": denuncian inseguridad en el Cañón del Combeima
La preocupación por la inseguridad volvió a encenderse en el Cañón del Combeima, donde líderes comunitarios y habitantes denuncian una serie de robos y hechos delictivos que, según aseguran, se vienen registrando de manera constante en diferentes veredas y centros poblados de este importante corredor turístico y rural de Ibagué.
Las denuncias surgieron luego de varios casos reportados en los últimos días. Uno de ellos ocurrió en la parte alta del sector de La Silvia, donde, según versiones conocidas por la comunidad, delincuentes habrían ingresado a una propiedad y sometido a una de las víctimas para cometer un hurto.
A este hecho se suma otro caso ocurrido en la vereda Pico de Oro. De acuerdo con líderes del sector, una mujer fue víctima de delincuentes que ingresaron a su vivienda y se llevaron varios elementos de valor, entre ellos un televisor y otros objetos que hacían parte de sus pertenencias.
La situación volvió a generar alarma este miércoles cuando, según la denuncia de la comunidad, un comerciante de Villarrestrepo habría sido engañado por varias personas que llegaron a su establecimiento comercial simulando una compra.
De acuerdo con el relato conocido, los supuestos clientes solicitaron diferentes productos, entre ellos cigarrillos, y posteriormente afirmaron haber realizado el pago mediante una transferencia electrónica. Sin embargo, una vez abandonaron el lugar, el comerciante habría descubierto que el dinero nunca ingresó a su cuenta.
Los habitantes aseguran que este tipo de situaciones ya no son casos aislados. Por el contrario, afirman que los robos y modalidades de engaño se están presentando con una frecuencia cada vez mayor, afectando tanto a comerciantes como a familias campesinas de la zona rural.
La comunidad también manifestó preocupación por la presencia de motociclistas que, según denuncian, transitan por el sector con placas ocultas o sin identificación visible, especialmente durante horas de la noche y la madrugada.
Ante este panorama, líderes comunitarios hicieron un llamado urgente a las autoridades para reforzar la presencia institucional, incrementar los patrullajes y establecer controles permanentes en los principales corredores viales del Cañón del Combeima.
Mientras crece el malestar entre los habitantes, la comunidad insiste en que no busca confrontaciones, sino soluciones que permitan recuperar la tranquilidad de una zona que históricamente se ha caracterizado por su vocación turística, agrícola y familiar, pero que hoy enfrenta una creciente preocupación por la inseguridad y la presencia de delincuentes que, según denuncian, están actuando prácticamente a diario.