Empresario Gustavo Aponte había denunciado amenazas antes de ser asesinado en el norte de Bogotá
El asesinato del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte, ocurrido en el norte de la capital del país, sigue generando conmoción y nuevas revelaciones en medio de la investigación que adelantan las autoridades.
Aponte fue atacado a tiros junto a su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, a las afueras de un reconocido gimnasio ubicado en la calle 85 con carrera 7, en el norte de Bogotá. El doble homicidio, perpetrado bajo la modalidad de sicariato, es materia de indagación por parte de la Policía y la Fiscalía, que analizan un video clave en el que se observa al presunto sicario merodeando la zona durante varios minutos e incluso hablando por teléfono antes de que se escucharan las detonaciones, al parecer, de un arma calibre 9 milímetros.
Mientras avanzan las pesquisas, se conoció un testimonio que podría aportar nuevas líneas de investigación. El periodista y presentador Felipe Arias reveló en entrevista con La FM que su amigo Gustavo Aponte le había confesado estar recibiendo llamadas intimidatorias, presuntamente provenientes de grupos armados ilegales.
Según Arias, el empresario sentía temor de viajar a sus tierras en el departamento del Tolima debido a la presencia de estructuras ilegales que, al parecer, habrían retomado operaciones en algunas zonas del territorio.
“Él tenía susto de ir a las tierras en Tolima, pero era el único temor que tenía”, relató el comunicador.
El encuentro entre ambos estaba programado para las 5:00 de la tarde del 12 de febrero de 2026. La intención era coordinar una iniciativa solidaria para apoyar a los afectados por las inundaciones en el departamento de Córdoba, tras el paso de un frente frío por el país. Sin embargo, la cita no pudo cumplirse debido al atentado.
Arias recordó que Aponte solía apoyar campañas sociales y que, ante la propuesta de organizar ayudas humanitarias, respondió: “Hágale, hermano, ¿qué hay que hacer?”. También señaló que el empresario restó importancia a las amenazas, confiado en su fe y en el carácter social de su labor.
“Sí, eran grupos armados ilegales que volvieron a operar en zonas del Tolima (…) Yo lo notaba preocupado porque me decía que estaba volviendo a pasar algo que vivió hace 30 años”, agregó el presentador, quien incluso aseguró que llegó a pensar que su amigo debía salir del país junto a su familia, aunque nunca se lo manifestó.
Las autoridades no han confirmado oficialmente el origen de las amenazas ni su posible relación con el crimen. Sin embargo, la hipótesis de presiones provenientes desde el Tolima ahora hace parte del contexto que rodea el caso, mientras se intensifican los operativos para ubicar y capturar a los responsables del ataque que hoy enluta al sector empresarial y social del país.