Denuncian a sujeto en Santa Rita tras nuevamente protagonizar un hecho violento con los vecinos
La preocupación se ha convertido en miedo entre los habitantes del barrio Santa Rita, en Ibagué. Desde hace varios meses, la comunidad viene denunciando una serie de hechos violentos protagonizados por un hombre identificado como Breiner Alejandro Padilla, quien, según los vecinos, presenta presuntos problemas de salud mental y representa un riesgo constante para quienes residen en el sector.
El caso más reciente ocurrió en las últimas horas, cuando una mujer del barrio fue atacada con una botella. El objeto fue utilizado como arma cortopunzante, causándole una herida de gravedad en uno de sus brazos. El hecho generó alarma entre los vecinos, quienes aseguran que no se trata de un episodio aislado.
De acuerdo con la comunidad, Padilla ha estado involucrado en múltiples agresiones. Meses atrás habría herido a otro residente con un arma blanca tipo machete, lesionándolo en una de sus extremidades superiores. En otro hecho, presuntamente lanzó un objeto contundente contra un vehículo estacionado, ocasionándole daños materiales.
Los habitantes aseguran que estos episodios han sido reportados en reiteradas ocasiones ante las autoridades, sin que hasta el momento se haya adoptado una medida efectiva que frene la situación. La falta de una respuesta concreta ha incrementado la sensación de abandono y vulnerabilidad en el barrio.
Según información conocida, el señalado registra múltiples anotaciones judiciales por delitos como porte ilegal de armas de fuego, lesiones personales, violencia intrafamiliar, daño en bien ajeno y amenazas. A esto se suma un antecedente grave ocurrido años atrás, cuando habría estado involucrado en un accidente de tránsito en el que perdió la vida una mujer con 36 semanas de gestación, hecho ocurrido también en Ibagué.
Ante este panorama, la comunidad de Santa Rita hizo un llamado urgente a las autoridades locales para que intervengan de manera oportuna y preventiva. Los vecinos aseguran que temen por su integridad y advierten que la situación podría escalar si no se adoptan medidas que protejan tanto a la comunidad como al propio implicado.