Alcaldia
  |   05.Abril.2021   |   Por:  
Miguel Angel Figueroa

Reclutamiento forzado de menores en el sur del Tolima tiene encendidas las alarmas

Crédito: 
El Colombiano
Aranzalez
La recuperación de varios adolescentes que hacían parte de las filas guerrilleras deja claro que los cabecillas de las FARC se están llevando a los menores.
Velotax

Así se ha conocido por parte de las autoridades departamentales, luego de las denuncias realizadas por la alcaldesa del municipio de Rioblanco, Elizabeth Barbosa, quien señaló que la guerrilla de las FARC está reclutando menores de edad residentes especialmente en las zonas rurales de las poblaciones del sur del departamento.

"En cuanto a los niños que están inmersos y que lastimosamente han caído en este flagelo del reclutamiento, el Ejército logró rescatar a dos menores de 15 y 16 años y a dos menores de 16 y 17 que se entregaron. Entre estas personas había una chica que al parecer era la compañera sentimental de un cabecilla de las FARC y que tenía una bebé de ocho meses”, indicó la alcaldesa.

Vale la pena señalar que el alcalde de Chaparral, Hugo Fernando Arce, también elevó su preocupación ante las autoridades, teniendo en cuenta que días atrás se había reportado el reclutamiento forzado de algunos menores en el corregimiento de La Marina.

Aunque la fuerza pública ha realizado una serie de operativos que incluso han llevado a la captura de algunos de los cabecillas de la comisión Dagoberto Ramos, frente Ismael Ruiz, el accionar de este grupo ilegal sigue siendo permanente.

Según se ha conocido, el tomar el control de esta zona le permitiría a este grupo subversivo hacerse a una ruta altamente importante para comunicar departamentos como Cauca, Huila, Valle del Cauca, Quindío, entre otros.

Por todo lo anterior, la Gobernación del Tolima, la Secretaría del Interior, La Policía departamental, el Ejército, la Fuerza Aérea, Fiscalía, alcaldes del sur tolimense y algunas otras autoridades realizaron un consejo de seguridad, para idear estrategias que permitan contrarrestar este delicado flagelo del reclutamiento de menores en el Tolima.