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“No se va a afectar”: el llamado a la calma de Juan Caicedo a la comunidad de UniEspinal

El senador del Centro Democrático respondió a las críticas que advierten sobre un eventual riesgo para la institución universitaria de El Espinal por cuenta de su proyecto para reorganizar y reducir el gasto del Estado.
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Ecos del Combeima
25 Sep 2026 - 17:20 COT por Ecos del Combeima

La discusión política alrededor del futuro de UniEspinal llegó al Ping Pong Político de Econoticias, donde el senador del Centro Democrático Juan Fernando Caicedo tuvo que responder por uno de los puntos que más inquietud ha generado en el Tolima: el alcance del proyecto de ley que impulsa para darle facultades extraordinarias al presidente Abelardo de la Espriella durante seis meses y permitirle reorganizar, fusionar o suprimir entidades de la Administración Pública Nacional.

El proyecto contempla 23 sectores administrativos, entre ellos el de Educación, y establece que el Presidente podría crear, fusionar, escindir, transformar, suprimir o liquidar entidades y organismos administrativos del orden nacional que estén dentro de esos sectores. Esta redacción despertó preocupación en sectores de El Espinal, especialmente porque el antiguo ITFIP, hoy UniEspinal, está vinculado al sector educativo. Durante la entrevista incluso se le cuestionó al senador si su iniciativa podría terminar convirtiéndose en una herramienta para intervenir o incluso eliminar la institución.

“El proyecto para darle facultades extraordinarias al presidente de la República para que pueda reducir unos gastos de funcionamiento del Estado de mínimo 2% del PIB no tiene por qué afectar a UniEspinal, pero además estoy seguro que no lo va a hacer”, respondió Caicedo.

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Según el congresista, el propósito de la iniciativa no es entrar a tocar instituciones educativas como UniEspinal, sino atacar lo que calificó como “gastos ociosos” del Estado, particularmente en altas consejerías, agencias nacionales, funcionamiento de entidades y algunas transferencias.

El senador defendió además que el proyecto tiene como meta alcanzar un ahorro permanente equivalente al 2 % del PIB, que en los cálculos incluidos en la iniciativa representa cerca de $42 billones anuales. El texto establece que las medidas no podrán aumentar el gasto de funcionamiento y que los ahorros deberán identificarse entidad por entidad. Caicedo aseguró que, con ese ajuste, se podría avanzar posteriormente en una reducción de impuestos: planteó bajar el IVA general del 19 % al 14 %, reducir la tarifa de renta del 35 % al 30 % y eliminar el impuesto al patrimonio.

Pero el punto que generó mayor tensión fue la pregunta sobre UniEspinal. Al senador se le recordó que una propuesta programática de campaña de De la Espriella planteaba transferir las funciones del entonces ITFIP al SENA y que, en el proyecto presentado por Caicedo, Educación sí aparece dentro de los sectores cobijados. La respuesta del congresista fue que las facultades extraordinarias son “taxativas” y que el Gobierno únicamente podría actuar dentro de los límites expresamente establecidos.

En efecto, el proyecto contiene una salvaguarda que resulta clave en esta discusión: el parágrafo tercero del artículo 2 excluye expresamente de las facultades al Banco de la República, los entes universitarios autónomos, las corporaciones autónomas regionales y demás organismos con régimen especial otorgado por la Constitución. La propia exposición de motivos señala que esta exclusión busca proteger la autonomía universitaria reconocida por el artículo 69 de la Constitución.

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Aun así, el debate dejó una pregunta abierta en el Tolima: ¿Qué alcance tendría la reorganización del sector Educación frente a instituciones que no tengan la condición de ente universitario autónomo? El texto de la iniciativa permite modificar la naturaleza jurídica, la denominación, el objeto, las funciones y la adscripción de las entidades que sí estén dentro del ámbito de las facultades. Por eso, aunque Caicedo insiste en que UniEspinal no será afectada, la discusión jurídica y política sobre el alcance de la ley promete seguir dando pelea en el Congreso.

El senador también defendió su apuesta por reducir el tamaño y el costo del Estado. Aseguró que Colombia necesita “apretarse el cinturón” antes de pensar en reducir impuestos y cuestionó gastos que, a su juicio, resultan difíciles de justificar. Entre sus ejemplos mencionó el dinero destinado al arriendo de la sede de la JEP y sostuvo que en cinco años se habrían gastado alrededor de $120.000 millones en alquiler, frente a un valor del inmueble que, según sus cifras, rondaría los $20.000 millones.

Caicedo también aprovechó la entrevista para responder a las críticas internas dentro del Centro Democrático por sus acercamientos con otros congresistas y dirigentes del Tolima. Ante los cuestionamientos por aparecer públicamente junto a Guillermo Alvira, el senador defendió que está trabajando con diferentes sectores políticos para buscar recursos para el departamento y aseguró que seguirá reuniéndose con los demás congresistas de la región. Según dijo, las gestiones buscan que la inversión regionalizada del Tolima supere los $2 billones.

Así, mientras en El Espinal se mantiene la lupa sobre cualquier reforma que pueda tocar la estructura de UniEspinal, Caicedo intenta apagar el incendio político asegurando que la institución no está en la mira. La paradoja está en que el proyecto que él mismo impulsa sí pone al sector Educación dentro del enorme mapa de reorganización estatal y deja al debate legislativo la tarea de precisar hasta dónde pueden llegar esas facultades.