La lectura de Luis Felipe Aranzalez sobre la salida de Érika Palma de las obras de la avenida Ambalá y la calle 103 de Ibagué
La salida de la ingeniera Érika Palma de la supervisión de importantes proyectos de infraestructura en Ibagué responde, según el abogado Luis Felipe Aranzalez, a una reorganización administrativa impulsada por la Alcaldía y no necesariamente a diferencias internas dentro del Gobierno municipal.
Durante una entrevista en el Ping Pong Político de Ecos del Combeima, Aranzalez explicó que, aunque algunos de los actos administrativos aún no han sido publicados oficialmente, existe una decisión clara para que Palma deje de ejercer la supervisión y el control de las obras de la avenida Ambalá y otros proyectos estratégicos.
El jurista señaló que no existen elementos para afirmar que el cambio obedezca a conflictos personales o políticos.
"No podríamos decir de entrada que existe una motivación subjetiva. No es esperable de un gobierno que cambie sus funcionarios por discusiones o motivaciones internas", indicó.
Por el contrario, sostuvo que la intención de la administración de la alcaldesa Johana Aranda es devolver estos proyectos a la Secretaría de Infraestructura, dependencia que originalmente los lideraba y que recientemente ha entregado obras de alta complejidad, como el intercambiador vial del Centenario.
La Ambalá y la interferencia con una obra del IBAL
Frente a la polémica surgida por la coincidencia entre las obras de ampliación de la avenida Ambalá y la quinta fase del Acueducto Complementario del IBAL, Aranzalez explicó que, cuando se estructuró el contrato, aún no existía la necesidad técnica planteada posteriormente por la empresa de servicios públicos.
Precisó que el punto de conflicto corresponde únicamente a un tramo cercano a los 300 metros, donde deberá instalarse una línea de conducción de agua.
Según explicó, el objetivo es evitar que la vía sea pavimentada para luego romper el nuevo pavimento con el fin de instalar la tubería.
"Este es precisamente el momento para ejecutar esa intervención, porque el pavimento ya fue levantado. Lo lógico es instalar primero la tubería y después pavimentar", afirmó.
Aranzalez indicó que tanto el IBAL como el consorcio encargado del proyecto han venido desarrollando mesas técnicas para definir el trazado definitivo de la conducción y coordinar los trabajos.
A su juicio, esta situación no debería traducirse en retrasos significativos para la obra.
"No tiene por qué retrasar el proyecto. Es cuestión de coordinar el momento en que se instala esa parte de la tubería para que ambos contratistas empaten sus trabajos", explicó.
Agregó que la afectación corresponde únicamente al inicio del primer lote de intervención y no compromete la totalidad del contrato, que se extiende desde la calle 103 hasta el sector de la calle 130.
Calle 103 iniciará fase de construcción
Sobre el proyecto de la calle 103, Aranzalez recordó que se trata de un contrato bajo la modalidad de "llave en mano", lo que obligó al contratista a actualizar los diseños originales antes de iniciar la construcción.
Explicó que dichos estudios tenían cerca de diez años de antigüedad y ya no respondían a las condiciones actuales de movilidad de la ciudad, razón por la cual fue necesaria una prórroga de un mes para su revisión y validación.
Según manifestó, una vez culminado ese proceso técnico, la obra entrará próximamente en su etapa de ejecución.
Finalmente, aclaró que, aunque Érika Palma ejercía la supervisión delegada del proyecto, la ordenación del gasto nunca salió de la Secretaría de Infraestructura.
"Se espera finalmente la ejecución de estas obras, que es lo que todos los ibaguereños esperamos", concluyó.