Los detalles desconocidos de la inédita reunión entre Juan Caicedo y la alcaldesa de Ibagué
La alcaldesa Johana Aranda abrió las puertas de su despacho al senador electo Juan Caicedo, en lo que ya es considerado un acercamiento inédito.
Pero el dato que más ruido generó no fue solo el encuentro.
Caicedo llegó acompañado de Mario Díaz, el cuestionado rector del ITFIP, una figura que para muchos lleva tiempo moviéndose más en la política que en la academia.
Su presencia no sería casual: en El Espinal, Díaz habría jugado políticamente a favor de Caicedo, con una base que rondaría los 1.500 votos.
El mensaje político es evidente: Aranda, que hasta ahora había tenido como principal interlocutor al representante Carlos Edward Osorio, empieza a reconocer el peso real de quien hoy tiene la credencial al Senado por el Tolima.
En otras palabras, Caicedo entró al tablero grande.
Los temas sobre la mesa
Más allá de las lecturas políticas, la reunión abordó una agenda ambiciosa.
Uno de los puntos centrales fue la creación de programas de educación de ciclos cortos enfocados en inteligencia artificial, con matrícula gratuita y subsidios de manutención, como estrategia para combatir el desempleo juvenil.
También se discutieron posibles alivios frente al incremento del impuesto predial tras las actualizaciones catastrales, así como la propuesta de impulsar a Ibagué como una zona económica y social especial (ZESE), con énfasis en logística, agroindustria y tecnología.
En materia de servicios públicos, se planteó avanzar en las fases del acueducto y en la implementación de redes subterráneas que permitan garantizar agua potable las 24 horas.
Otro frente fue el fortalecimiento de la marca “Ibagué es una nota” como estrategia de posicionamiento nacional e internacional.
En seguridad, se propuso la instalación de cámaras con inteligencia artificial.
Un reacomodo político inevitable
El encuentro no solo reunió a la alcaldesa y al senador electo. Gran parte del gabinete municipal estuvo presente, escuchando las propuestas de Caicedo, lo que refuerza la idea de que su interlocución con la administración será directa.
Este movimiento se da en medio de un contexto político complejo para el Centro Democrático en el Tolima, donde las cifras evidenciaron una fuga de votos al Senado en varios municipios, incluso en zonas de influencia de Osorio.