Así quedó el mapa conservador en el Tolima tras la rapiña azul en elecciones a la Cámara
Las elecciones a la Cámara de Representantes dejaron un nuevo mapa político del Partido Conservador en el Tolima, marcado por una intensa disputa interna por el voto azul entre tres sectores: el barretismo, un movimiento cercano a la gobernadora Adriana Magali Matiz y la fuerza propia del representante Alejandro Martínez Sánchez.
Como lo había anticipado el Ping Pong Político, la colectividad logró tres curules en el departamento.
Dos quedaron en manos de congresistas que repiten: Alejandro Martínez Sánchez y Delcy Isaza Buenaventura, mientras que la tercera será ocupada por Guillermo Ignacio Alvira, quien terminó siendo el candidato más votado dentro de la lista conservadora.
Detrás de ese resultado se libró una verdadera rapiña electoral por los votos en los municipios, que terminó dibujando un mapa territorial dividido.
El candidato cercano a la gobernadora Matiz, Guillermo Ignacio Alvira, fue quien logró mayor presencia territorial al imponerse en 16 municipios.
Su principal fortaleza fue Ibagué, donde alcanzó 14.593 votos, la mayor votación entre los candidatos azules.
También ganó la competencia interna en Fresno con 4.203 votos, Ortega con 3.947, San Luis con 3.491, Purificación con 2.231, Valle de San Juan con 1.317, Coello con 1.199, Venadillo con 1.180, Ambalema con 1.117, Alvarado con 1.043, Carmen de Apicalá con 876, San Sebastián de Mariquita con 837, Lérida con 750, Armero Guayabal con 628, Dolores con 448, Piedras con 319 y Roncesvalles con 233 votos, siendo superado únicamente en este último por Linda Perdomo.
El resultado consolidó a Alvira como la votación más alta del conservatismo y le permitió arrebatarle liderazgos territoriales a sectores cercanos al senador saliente Óscar Barreto Quiroga.
Para varios analistas políticos, su elección representa el primer gesto —aunque aún moderado— de autonomía política de la gobernadora Matiz frente al principal jefe del conservatismo tolimense.
El barretismo compitió con dos candidatos: Delcy Isaza Buenaventura y Gerardo Yepes Caro.
Isaza fue la candidata conservadora más votada en varios municipios, entre ellos El Espinal con 3.600 votos, Chaparral con 2.995, Guamo con 2.601, Rioblanco con 2.343, Rovira con 2.266, Planadas con 2.004, Saldaña con 1.279, Coyaima con 1.274, Cajamarca con 1.196, Natagaima con 1.187, Ataco con 1.173, Flandes con 1.160, San Antonio con 1.069, Suárez con 787 y Alpujarra con 715 votos.
Su votación confirmó que el barretismo mantiene una base sólida en el sur del departamento.
Por su parte, Gerardo Yepes Caro lideró la votación azul en municipios del norte como Líbano con 2.180 votos, Honda con 1.520, Casabianca con 1.100, Herveo con 993, Santa Isabel con 954, Anzoátegui con 926, Palocabildo con 558, Falan con 527, Villahermosa con 429 y Murillo con 331 votos.
A pesar de ese dominio territorial en el norte, Yepes no logró conservar su curul, en parte, por la competencia que supuso Guillermo Ignacio Alvira.
Contra varios pronósticos, Alejandro Martínez Sánchez logró mantenerse competitivo tras su ruptura política con el exrepresentante José Elver Hernández Casas.
Martínez alcanzó más de 30.000 votos en el Tolima y fue el candidato más votado en municipios del oriente como Melgar con 3.671 votos, Prado con 1.192, Icononzo con 617, Cunday con 561 y Villarrica con 537 votos.
El resultado deja al conservatismo tolimense con tres polos claros de poder: el barretismo, que conserva bastiones en el sur y el norte; el sector cercano a la gobernadora Matiz, que emerge con fuerza tras la elección de Alvira; y el bloque político propio de Martínez en el oriente del departamento.
De cara a las elecciones regionales de 2027, esta nueva correlación de fuerzas podría influir directamente en la disputa por los avales, las alianzas y el liderazgo del Partido Conservador en el Tolima.