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Se ha copiado el vínculo

Por presuntos abusos y maltrato a su propia familia denuncian a líder religioso en Ibagué

Influenciada por la iglesia a la que asistía, la mujer habría decidido callar lo sucedido porque debía "obedecer" a su pareja.
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Hurto
2 Oct 2026 - 9:24 COT por Ecos del Combeima

El temor volvió a instalarse en la familia de Mariela Valencia, una mujer de 62 años, luego de varios episodios que sus familiares atribuyen a una relación de aproximadamente 23 años con Jeison. Su hija, Linibeth Giraldo, decidió contar públicamente lo ocurrido y pedir que las autoridades avancen en las investigaciones que, según su relato, llevan varios años.

De acuerdo con el testimonio de Linibeth, los primeros episodios de presunto maltrato se habrían presentado poco después de que su madre iniciara la relación con el señalado. La familia, según explicó, se habría distanciado durante algunos periodos porque Mariela regresaba constantemente con su pareja bajo la promesa de que la situación había cambiado.

La hija aseguró que posteriormente ocurrieron hechos de mayor gravedad dentro del entorno familiar. Entre ellos mencionó una denuncia relacionada con un presunto delito sexual contra una menor de edad, ocurrido durante la pandemia. Por tratarse de una presunta víctima menor, no se revelan detalles que puedan permitir su identificación. Según Linibeth, Jeison estuvo privado de la libertad durante aproximadamente un año y posteriormente recuperó la libertad por vencimiento de términos. La situación y el estado de ese proceso corresponden a las autoridades judiciales.

 

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Homicidio

 

Linibeth también relató que, durante los últimos años, su madre habría sido sometida a presuntos episodios de violencia psicológica, control, aislamiento y agresiones físicas. Aseguró que en ocasiones encontraba morados en el cuerpo de Mariela y que ella explicaba que se había golpeado accidentalmente mientras trabajaba en la elaboración de productos de panadería que comercializaba junto a su esposo.

La situación habría llegado a un punto crítico cuando, según la denuncia familiar, Mariela habría manifestado que quería abandonar la relación. Linibeth contó que en ese momento decidió llevarla a Medellín para alejarla de su pareja. Sin embargo, posteriormente la mujer habría retomado el contacto con personas de su congregación religiosa y, según el relato de su hija, recibió mensajes en el sentido de regresar con su esposo y continuar con el matrimonio.

Uno de los episodios denunciados por la familia ocurrió el 5 de agosto de 2026, en una finca ubicada en la vereda Cay. Según la denuncia, durante una discusión Jeison habría arrojado a Mariela al suelo, sujetado por el cuello y posteriormente empujado contra una pared, ocasionándole un golpe en la cabeza. Linibeth también mencionó otros presuntos maltratos y aseguró que Medicina Legal habría documentado lesiones que la familia relaciona con estos hechos. Estas afirmaciones deberán ser establecidas dentro de las investigaciones correspondientes.

 

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Capturado

 

La hija de Mariela entregó además un relato sobre presuntas conductas de carácter sexual dentro de la relación. Según aseguró, su madre habría contado que era obligada a mantener relaciones sexuales, que no podía negarse a las exigencias de su pareja y que habría sido grabada. Linibeth explicó que su madre habría tardado en identificar algunas de estas conductas como violencia, pues durante años habría considerado que, por tratarse de su esposo, debía obedecerlo.

La familia también denuncia que en la vivienda existían cámaras que presuntamente eran utilizadas para vigilar a Mariela. Linibeth relató que una familiar habría acudido a la vivienda para sacar a la mujer del lugar y que, durante ese episodio, se habrían presentado nuevas agresiones que terminaron con la intervención de la Policía. Desde entonces, según la hija, Mariela permanece bajo el cuidado de sus familiares y existe una medida de protección emitida por la Comisaría Segunda de Familia de Ibagué.

La situación también habría tenido repercusiones en la salud emocional de Mariela. Linibeth explicó que su madre ha requerido atención médica y que posteriormente fue internada en una institución de salud mental debido a su estado emocional, las dificultades para dormir y las pesadillas que, según la familia, estarían relacionadas con los episodios vividos. Actualmente, sus allegados buscan mantenerla en un lugar seguro y gestionar su salida de Ibagué.

 

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Homicidio

 

La preocupación aumentó, según Linibeth, después de que presuntamente Jeison intentara conocer el paradero de Mariela tras su ingreso a una clínica. La hija aseguró que la familia recibió información sobre su presencia y que, posteriormente, se incrementó el temor de que pudiera localizar nuevamente a la mujer. Estas afirmaciones hacen parte del testimonio de la denunciante y deberán ser verificadas por las autoridades.

Linibeth también aseguró que ella misma habría sido objeto de comportamientos que interpretó como persecución y acoso. Relató que Cardoso presuntamente conocía sus movimientos, sabía cuándo se encontraba sola y habría utilizado diferentes números telefónicos para comunicarse con ella. Por esta razón, afirmó que decidió trasladarse a Medellín y mantenerse alejada de Ibagué.

En medio de esta situación, la familia sostiene que la medida de protección emitida el 7 de septiembre establece restricciones para Jeison, entre ellas abstenerse de ejercer violencia física, psicológica, verbal, sexual o económica contra Mariela, además de prohibiciones relacionadas con acercarse, perseguir, vigilar o acosarla. La medida fue comunicada a las autoridades para las acciones de protección correspondientes.

 

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“Yo necesito que la Fiscalía actúe ya”, manifestó Linibeth durante su testimonio, al reclamar avances en los procesos que involucran a su familia. La mujer aseguró que no solamente teme por la seguridad de su madre, sino también por la de sus hermanas, sobrinas y hermanos, quienes, según dijo, han vivido durante años con temor ante posibles represalias.

La familia busca ahora mantener a Mariela alejada de su esposo y encontrar una alternativa para trasladarla fuera de Ibagué. Linibeth insiste en que las autoridades deben esclarecer las denuncias, establecer las responsabilidades que correspondan y garantizar que las medidas de protección sean efectivas.

Las afirmaciones realizadas por Linibeth Giraldo corresponden a su testimonio y a las denuncias presentadas por la familia. Las acusaciones contra el señalado no constituyen por sí mismas una condena y deberán ser verificadas dentro de las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación y de las demás autoridades competentes.