¿Orden desde la cárcel? Investigan si asesinato de ‘El Gordo’ estaría ligado a una retaliación familiar
Una nueva y delicada hipótesis comienza a tomar fuerza en la investigación por el asesinato de Janner Alberto Vanegas Rodríguez, conocido como ‘El Gordo’, ocurrido durante la tarde del sábado 22 de agosto en Ibagué. La posibilidad de que el crimen haya sido ordenado desde una cárcel y que corresponda a una retaliación contra su familia ahora hace parte de las líneas que deberán ser verificadas por las autoridades.
Vanegas, de 43 años, fue atacado a tiros en el barrio Tulio Varón, cuando se encontraba en el sitio donde habitualmente instalaba su carretilla para vender aguacates. Según las primeras versiones, dos hombres llegaron en una motocicleta y uno de ellos habría disparado en repetidas ocasiones antes de escapar.
El comerciante, oriundo de Girardot, llevaba aproximadamente cinco años radicado en Ibagué. En su ciudad natal era conocido por su actividad comercial en inmediaciones de la plaza de mercado y el barrio Kennedy, mientras que en la capital tolimense continuaba con la venta de aguacates, una actividad ligada a una tradición familiar.
Sin embargo, detrás de este homicidio existe un antecedente que ahora cobra especial importancia. Janner Alberto Vanegas era sobrino de Arnulfo Segura González, de 51 años, quien fue asesinado con arma de fuego el 12 de septiembre de 2025, en el barrio La Floresta de Ibagué.
En aquel caso, Segura González fue atacado por sujetos que llegaron hasta el lugar y le dispararon en repetidas ocasiones. Tras su muerte, las autoridades manejaron entre sus hipótesis la posibilidad de un ajuste de cuentas. Además, se estableció que la víctima tenía anotaciones judiciales por porte ilegal de armas, estafa, tráfico de estupefacientes e inasistencia alimentaria.
Ahora, casi once meses después, otro integrante de este mismo núcleo familiar fue asesinado de manera similar. Esta coincidencia es uno de los elementos que habría llevado a los investigadores a ampliar las líneas de trabajo y analizar una posible conexión entre ambos homicidios.
Inicialmente se habló de una eventual deuda relacionada con préstamos informales bajo la modalidad conocida como ‘gota a gota’. Sin embargo, esta versión no ha sido confirmada oficialmente y, frente a los nuevos elementos conocidos, los investigadores deberán establecer si realmente existía una deuda o si el crimen obedecería a una motivación completamente diferente.
Entre las hipótesis que ahora deberán ser verificadas se encuentra la posibilidad de una retaliación contra la familia, e incluso que la orden para ejecutar los homicidios hubiera sido impartida desde un establecimiento carcelario. Esta información, por ahora, hace parte de una línea investigativa y no constituye una conclusión oficial sobre los responsables o el móvil.
Los investigadores tendrán que establecer quién habría ordenado el ataque, quiénes ejecutaron materialmente el homicidio y si existe alguna conexión entre los responsables de la muerte de Arnulfo Segura y el asesinato de Janner Vanegas. Dos familiares asesinados con casi un año de diferencia podrían estar conectados por una historia que ahora las autoridades intentan reconstruir.
Mientras avanzan las investigaciones, el crimen de ‘El Gordo’ continúa generando interrogantes en Ibagué. La prioridad de las autoridades será determinar si se trató de un hecho aislado, de un conflicto relacionado con deudas o, como empieza a tomar fuerza, de un nuevo capítulo de una posible cadena de retaliaciones contra esta familia.