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A 68 asciende el número de víctimas fatales tras accidente aéreo en Putumayo

La emergencia ocurrió segundos después del despegue en Puerto Leguízamo, donde la comunidad fue clave en el rescate.
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Accidente
24 Mar 2026 - 8:07 COT por Ecos del Combeima

Una tragedia aérea de gran magnitud mantiene en shock al municipio de Puerto Leguízamo, luego de que un avión militar tipo Lockheed C-130 Hercules se precipitara a tierra segundos después de despegar, dejando al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos.

La aeronave, que transportaba a 128 ocupantes, cayó a escasa distancia del aeropuerto, lo que permitió que la emergencia fuera atendida inicialmente por los mismos habitantes del sector, quienes llegaron antes que los organismos de socorro.

Mientras las autoridades avanzan en la identificación de las víctimas, la magnitud del siniestro ha desbordado la capacidad institucional del municipio, especialmente en lo relacionado con atención médica y manejo forense.

El alcalde Luis Emilio Bustos confirmó el número de fallecidos y describió el panorama como uno de los más críticos que ha enfrentado la región en los últimos años.

Uno de los elementos que más ha marcado este hecho es la reacción ciudadana. Decenas de personas se movilizaron en motocicletas, motocarros y vehículos particulares para trasladar a los heridos, en medio de un escenario caótico donde el tiempo era determinante.

La solidaridad de la comunidad permitió rescatar con vida a varios ocupantes, en una intervención improvisada que dejó en evidencia tanto la voluntad de la gente como la falta de capacidad de respuesta inmediata del Estado en zonas apartadas.

Aunque las causas del accidente aún no han sido establecidas, las primeras hipótesis apuntan a un posible sobrepeso de la aeronave, limitaciones en la pista de despegue o fallas mecánicas, factores que serán analizados por los peritos encargados del caso.

También se investiga una versión según la cual el piloto habría tomado decisiones de emergencia antes del impacto, lo que habría permitido que algunos ocupantes lograran sobrevivir.

Más allá del accidente, la tragedia volvió a poner sobre la mesa las condiciones estructurales en las que viven municipios como Puerto Leguízamo, donde las limitaciones en infraestructura y conectividad dificultan la atención de situaciones críticas.

El traslado de pacientes, por ejemplo, puede tomar hasta nueve horas por vía fluvial hacia otros municipios, lo que, según las autoridades locales, agrava cualquier emergencia médica.

A esto se suma la falta de capacidad en la morgue municipal y las condiciones del aeropuerto, donde incluso se han reportado fallas en cerramientos que comprometen la seguridad operacional.

La tragedia no solo deja un saldo devastador en vidas, sino que también reabre el debate sobre la deuda histórica del Estado con las regiones más apartadas del país, donde una emergencia de esta magnitud termina evidenciando mucho más que un accidente.