Se hundió la vía en el barrio Primero de Mayo y la comunidad pide atención urgente al IBAL
Una nueva denuncia de la comunidad pone en el centro el estado de las redes de acueducto y alcantarillado del barrio Primero de Mayo, en la comuna 10 de Ibagué.
Martha Rojas, presidenta de la Junta de Acción Comunal del sector, aseguró que durante las últimas semanas ha insistido ante el IBAL para que se revise el estado de las redes, pero afirma que hasta el momento no se ha realizado la inspección que están solicitando.
Según Rojas, los vecinos han acudido de manera reiterada a las jornadas de atención de la empresa para reportar el daño y solicitar incluso una revisión con video robot.
La situación, sostiene, se agravó este martes, cuando un tramo de la vía amaneció hundido, en una zona donde, según la comunidad, la calle ya presenta varias fracturas.
“Ha sido imposible que siquiera vengan a hacerle con el video robot la inspección a la calle”, manifestó la líder comunal.
Rojas advirtió que el hundimiento podría continuar extendiéndose debido al deterioro que presenta la vía y pidió una intervención antes de que el problema termine generando una afectación mayor.
Una red que, según la comunidad, tiene más de 60 años
La presidenta de la JAC también aseguró que el problema no estaría limitado a un punto específico de la calle.
De acuerdo con su denuncia, el sector tendría una infraestructura de acueducto y alcantarillado con más de 60 años de antigüedad, por lo que consideran urgente revisar las condiciones actuales de las redes y determinar si requieren una renovación.
“Ha sido un alcantarillado de más de 60 años y está para cambio urgente”, afirmó Rojas.
La dirigente comunal hizo un llamado al gerente del IBAL, Santofimio, así como a los funcionarios de la empresa que, según reconoció, en otras ocasiones han atendido las solicitudes de la comunidad.
“Nosotros pagamos impuestos, estamos pagando alcantarillado y acueducto”, reclamó la presidenta de la Junta de Acción Comunal.
Ahora los habitantes de Primero de Mayo esperan que el IBAL atienda el reporte, realice la inspección técnica de la red y determine qué está provocando el hundimiento de la vía.
Mientras tanto, la preocupación de la comunidad es que el deterioro continúe avanzando y termine convirtiendo un daño localizado en un problema mayor para la movilidad y la infraestructura del sector.