Aranda responde a sus críticos en balance de 1.000 días: "la crítica que destruye no bendice un territorio"
Al cumplir 1.000 días de mandato, la alcaldesa de Ibagué, Johana Ximena Aranda, dedicó parte de su balance a responder a quienes la critican. Sin señalar a nadie, sostuvo que en democracia es legítimo no estar de acuerdo, pero que quien critica "siempre debe construir". Distinguió entre la oposición que aporta, cuyas observaciones se toman como un mensaje para corregir, y la que, dijo, "quiere destruir y desconcentrar" y con ello "demuestra lo que hay en el corazón de la gente".
La mandataria reconoció que su primer año y medio fue complejo, con fuertes cuestionamientos por el estado de las vías, y aseguró que hoy, con obras entregadas, la conversación es distinta. Dijo que con el tiempo su gobierno ha "cogido cancha" frente a las críticas y que su consigna al equipo es una sola: "concentrados".
"Vienen los cangrejos a mirar cómo nos atrasan"
La frase más llamativa llegó cuando recordó la recuperación del parque Centenario, un proyecto que, dijo, parecía "condenado a no levantarse". Afirmó que cada vez que se levanta una obra llegan "los cangrejos" a ver cómo la atrasan, y contó que llegó a pensar que quienes se oponían querían que todo estuviera destruido.
Según relató, fue una obra "muy compleja", sacada adelante en medio de "toda la oposición y toda la crítica", con ruidos que cada vez eran más fuertes. Contó que el secretario de Infraestructura, Marco Matheus Saavedra, llegó a querer rendirse y que ambos lloraron en las noches. Ella, aseguró, respondió con silencio y enfoque. No precisó a quién se refería con los "cangrejos".
Durante la ejecución de esa obra, que incluyó la concha acústica Garzón y Collazos, el concejal Andrés Zambrano fue uno de los críticos más visibles en el Concejo.
Crítica "misógina" y costo personal
Aranda calificó parte de las críticas como misóginas y dijo que lo más doloroso no es la crítica en sí, sino ver cómo afecta a su familia, en particular a su madre, a quien le quitó las redes sociales. Aseguró que hoy ya no les afecta porque lo entienden como parte de lo público, y reconoció que ha habido días en los que "el corazón pesa mucho".
También se refirió lo que implica ser la única mujer al frente de una ciudad capital, y sostuvo que el carácter no depende de “si usted tiene barba o pelos en el pecho”. Dijo que ha aprendido a "no quedarse callada ni discreta como nos enseñaron".
"Un equipo sin "porristas"
Sobre su círculo cercano, la alcaldesa afirmó que exige verdad, puntualidad y lealtad, y que no quiere "porristas": prefiere "hombres y mujeres sinceros". Reconoció que armar equipo es de las tareas más difíciles de gobernar y, con una referencia bíblica, dijo que "en la mesa de Jesús estaba sentado Judas". Aun así, dijo tener hoy un equipo "enamorado del mismo propósito".
Contó además que renovó su equipo de comunicaciones con jóvenes que, según ella, escuchan las críticas propositivas y han ayudado a cambiar la manera de contar lo que hace su gobierno, tras un primer año y medio que calificó de difícil.
Da créditos sobre escenarios deportivos, pero dice que ella los capitalizó
En su balance, Aranda también dejó una lectura sobre los escenarios deportivos heredados. Dijo que no los construyó todos y que le gusta "dar al César lo que es del César", pero que "capitalizó" los que le entregaron y logró mostrarlos al país. Es un reconocimiento a administraciones anteriores que, a la vez, coloca el resultado en su gestión.
El contexto político
Aranda llegó a la Alcaldía con el respaldo del exalcalde Andrés Hurtado, de quien luego se distanció. En la entrevista no se refirió a él ni señaló directamente a nadie al hablar de las críticas recibidas. Con 450 días de mandato por delante, la alcaldesa dijo que su meta es entregar las obras pendientes.