Chapetón prende las alarmas: maniobras peligrosas vuelven a poner la seguridad vial en el centro
La seguridad vial volvió a quedar bajo la lupa en Ibagué luego de una jornada pedagógica realizada en el sector de Chapetón, donde motociclistas, peatones y ciclistas recibieron orientación sobre la importancia de respetar las normas de tránsito. Sin embargo, más allá de los mensajes de prevención, la actividad también permitió identificar conductas que representan un riesgo evidente para quienes se movilizan por esta zona de la ciudad.
Con el acompañamiento de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y los Agentes de Tránsito de Ibagué, las autoridades encontraron motociclistas circulando sin casco, algunos transportando a más de tres personas en un mismo vehículo, además de maniobras como giros prohibidos y desplazamientos en contravía. Son comportamientos que, en una vía compartida por diferentes actores, pueden convertir una imprudencia en un siniestro con consecuencias irreparables.
El problema no es menor. En sectores donde conviven motocicletas, bicicletas y peatones, una maniobra indebida no solamente pone en peligro a quien la ejecuta, también puede afectar a terceros que cumplen las normas. Por eso, las campañas pedagógicas tienen un papel importante, pero el verdadero desafío está en lograr que las recomendaciones terminen convirtiéndose en hábitos permanentes entre los ciudadanos.
El secretario de Movilidad, Camilo Martínez, habla al repecto:
Pedagogía sí, pero también autoridad
La frase de que “la vida es primero” cobra especial relevancia cuando se observan comportamientos como transportar varias personas en una motocicleta, circular en contravía o conducir sin elementos básicos de protección. Ninguna afán, distancia corta o supuesto ahorro de tiempo debería estar por encima de la integridad de una persona.
Desde la Secretaría de Movilidad se anunció que este tipo de acciones continuarán en diferentes sectores de Ibagué. La apuesta combina pedagogía y prevención con controles cuando sea necesario, una fórmula que resulta fundamental si se pretende modificar conductas que durante años han hecho parte de la cotidianidad vial.
Para la comunidad, el llamado también implica asumir una responsabilidad individual. No basta con reclamar más presencia de agentes o controles en las calles si, al mismo tiempo, algunos conductores siguen normalizando infracciones que pueden terminar afectando a otros.
Chapetón deja así una alerta que trasciende esta jornada: la seguridad vial no depende únicamente de operativos o campañas institucionales, sino de decisiones que cada ciudadano toma mientras conduce, camina o pedalea. Respetar una señal, utilizar correctamente el casco, evitar una maniobra peligrosa o simplemente ceder el paso puede parecer un gesto pequeño, pero en la vía puede marcar la diferencia entre llegar a casa o no hacerlo.