Urgente: se necesitan manos voluntarias
El Tolima sigue enfrentando las consecuencias de los incendios y mientras las donaciones comienzan a convertirse en ayuda, en Ibagué aparece una necesidad urgente que no se puede empacar en una caja: hacen falta voluntarios.
No basta con donar: ahora se necesitan manos
Cada alimento que llega representa solidaridad. Cada producto recibido es una muestra de que alguien, en algún lugar, decidió compartir con quienes hoy atraviesan una situación difícil. Pero para que esa solidaridad llegue realmente a las familias, primero debe pasar por una tarea que pocas veces se ve.
Hay que recibir, clasificar, organizar y preparar las ayudas y en este momento hacen falta personas para hacerlo, el llamado desde Ibagué es para jóvenes mayores de 18 años, adultos, empresas, instituciones y ciudadanos que puedan aportar algo que no cuesta dinero, pero que puede tener un enorme valor en medio de una emergencia: su tiempo.
Una hora puede parecer poco, pero para una familia puede significar mucho
Tal vez una persona no pueda donar grandes cantidades de dinero. Tal vez tampoco tenga alimentos para entregar. Pero disponer de una hora, una tarde o una jornada puede ayudar a que las donaciones que ya llegaron se conviertan rápidamente en apoyo para quienes están enfrentando las consecuencias de los incendios.
Porque una caja almacenada todavía es una donación. Una caja organizada y preparada para llegar a una familia se convierte en ayuda, ese es el papel que hoy pueden cumplir los voluntarios.
Las jornadas están programadas para este jueves 3 de septiembre, de 1:00 a 5:00 de la tarde, y el viernes 4 de septiembre, de 8:00 de la mañana a 12:00 del mediodía y de 1:00 a 5:00 de la tarde, el punto de encuentro será la Escuela Hogar, ubicada en la carrera 2 Sur No. 30-1, junto a la parroquia Santísima Trinidad, en el barrio Las Brisas.
El Tolima necesita que la solidaridad no se quede en buenas intenciones
En una emergencia, ayudar también significa ponerse de pie y hacer algo concreto. Las familias afectadas por los incendios necesitan alimentos y productos básicos, pero también necesitan que toda esa solidaridad pueda ser organizada y entregada de manera oportuna. Por eso, cada voluntario que se sume puede convertirse en una pieza importante de esa cadena.
Para participar es necesario ser mayor de 18 años, contar con ARL y EPS y tener disposición para trabajar en equipo, quienes puedan aportar su tiempo deben confirmar su disponibilidad en el 300 191 8639.
La pregunta ahora no es solamente cuánto podemos donar, sino cuánto tiempo estamos dispuestos a entregar para ayudar.
Porque cuando una emergencia golpea a una comunidad, algunas personas pierden mucho. Otras pueden ayudar con lo que tienen. Y si hoy lo que tienes son unas horas libres, esas horas también pueden alimentar, acompañar y devolver un poco de esperanza.