¿Coworking para los concejales? El nuevo espacio para que atiendan de manera digna a los ciudadanos
La pregunta que queda sobre la mesa no es cuánto más cómodos estarán los concejales, sino cuánto más cerca estarán ahora de los ciudadanos y de los problemas que esperan soluciones.
Más comodidades, pero también más responsabilidades
La alcaldesa Johana Aranda y el presidente del Concejo de Ibagué, Javier Mora, acompañados por varios concejales, inauguraron el nuevo espacio de coworking que estará a disposición de los integrantes de la corporación. La adecuación fue presentada como una apuesta por mejorar las condiciones de trabajo y facilitar una atención más cercana a la ciudadanía.
Y ahí está precisamente el punto político de esta nueva infraestructura. Si el espacio fue pensado para que los concejales trabajen mejor y atiendan mejor a los ibaguereños, la comunidad tiene todo el derecho a esperar que esa comodidad venga acompañada de resultados, porque un ciudadano no llega al Concejo buscando un escritorio más moderno. Llega con un problema y busca una solución.
Puede ser una calle deteriorada, una dificultad con el transporte público, una preocupación por la seguridad, una obra que no avanza, una situación en su barrio o una decisión de la Administración que necesita ser debatida. Para esa persona, lo importante no será el diseño del coworking, sino encontrar un concejal dispuesto a escuchar y, sobre todo, a ejercer el control político para el que fue elegido.
El verdadero reto está afuera de las paredes
La inauguración deja también una lectura política inevitable. El Concejo es uno de los escenarios donde se mide la relación entre el poder y la ciudadanía, y contar con mejores condiciones para trabajar puede ser positivo, siempre que ese mejor ambiente termine fortaleciendo la representación de quienes viven en las 13 comunas y la zona rural.
El nuevo espacio puede convertirse en una herramienta útil para acercar a los concejales a las comunidades, recibir sus inquietudes y convertirlas en debates que tengan consecuencias. Pero también podría quedarse simplemente en una mejora locativa si no se acompaña de mayor presencia territorial, atención efectiva y seguimiento a las necesidades planteadas por los ciudadanos.
En otras palabras, ahora los concejales tienen un nuevo espacio para trabajar. Lo que falta comprobar es si los ibaguereños tendrán también un nuevo espacio para ser escuchados.
La política se mide en resultados
La Administración Municipal destacó que esta adecuación hace parte de la transformación de los espacios donde se trabaja y se sirve a Ibagué. Una afirmación que tendrá que pasar por el filtro más importante: el de la ciudadanía.
El mensaje político de fondo debería ser sencillo: mejores instalaciones significan mejores condiciones para ejercer una función pública, pero también mayores exigencias para quienes ocupan esos cargos.
Los concejales no fueron elegidos únicamente para ocupar una oficina, asistir a sesiones o participar en debates. Su responsabilidad también está en representar a quienes los eligieron, hacer control político y poner sobre la mesa las dificultades que enfrentan los ciudadanos.
¿Mejorará la atención a los ciudadanos?
Por eso, el nuevo coworking puede ser una buena noticia, pero no por los muebles, los espacios o la comodidad que ofrece. Será una buena noticia si logra que el Concejo sea más accesible, si facilita el encuentro con las comunidades y si contribuye a que las preocupaciones de los ibaguereños lleguen con mayor fuerza al debate público.
Al final, la pregunta que deberá responderse no es si los concejales trabajan más cómodos, la pregunta será mucho más incómoda: ¿los ciudadanos serán ahora mejor atendidos y tendrán concejales más presentes, más activos y más comprometidos con resolver sus problemas?