Obras en la Ambalá arrancan con cierres y rutas obligadas
El arranque de las obras en la avenida Ambalá ya comenzó a sentirse en las calles… y no precisamente por los avances, sino por los cierres que están impactando la movilidad en uno de los corredores más transitados de Ibagué.
Desde este 29 de abril, la vía quedó cerrada en el tramo comprendido entre las calles 103 y 113, como parte de la primera fase de intervención hacia El Salado, lo que obliga a conductores y residentes a reorganizar sus recorridos diarios.
La restricción hace parte del Plan de Manejo de Tráfico (PMT) implementado por la Administración Municipal para mitigar el impacto de las obras, aunque en la práctica ya se anticipan congestiones, especialmente en horas pico.
Para quienes se movilizan desde El Salado hacia el centro de la ciudad, las autoridades habilitaron dos rutas alternas: tomar las calles 113 o 115 y girar a la izquierda para conectar con la carrera Quinta, una de las principales arterias viales de la capital tolimense.
Además, se dispuso que la calle 113, a la altura de Surtiplaza, opere en doble sentido, buscando mejorar el flujo vehicular y evitar cuellos de botella en la zona intervenida.
Pese a estas medidas, el llamado oficial es claro: usar vías alternas y evitar en lo posible transitar por el sector de obras para no agravar la congestión.
El proyecto, que impactará a más de 90.000 habitantes de la comuna 7, contempla no solo la pavimentación de la vía, sino también la reposición de redes de acueducto y alcantarillado, modernización de luminarias y construcción de paraderos.
Líderes comunitarios han pedido paciencia, reconociendo que aunque las incomodidades serán inevitables, se trata de una obra esperada durante décadas.
Por ahora, la recomendación para los ibaguereños es clara: planear los desplazamientos con tiempo, estar atentos a los cambios viales y prepararse para una temporada en la que la movilidad en la Ambalá será todo un reto.