MinAgricultura expulsa a José Félix Lafaurie de reunión con gremios y anuncia auditoría a Fedegán
Las relaciones entre el Gobierno y la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, sufrieron una grave fisura este miércoles, luego de que el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, ordenara la salida de José Félix Lafaurie de una reunión con dirigentes gremiales del sector cárnico y lechero.
Acuerdos iniciales y debate por los recursos
El encuentro, programado en las instalaciones del Ministerio, tenía como objetivo inicial analizar los principales desafíos del sector y estructurar 11 líneas estratégicas de trabajo, enfocadas en mecanización, modernización productiva, asociatividad, asistencia técnica, mejoramiento genético, financiación, trazabilidad, formalización, vigilancia sanitaria, compras públicas, consumo nacional y admisibilidad a nuevos mercados.
Durante la instalación, el ministro Dangond fue enfático en señalar que la prioridad absoluta del Ejecutivo es transformar los recursos disponibles en inversiones reales que beneficien directamente a los productores.
"El campo colombiano no necesita más discusiones burocráticas sobre quién administra los recursos parafiscales. Necesita que esos recursos lleguen al productor, se conviertan en tecnología, mecanización, genética, infraestructura y productividad", sostuvo el jefe de la cartera.
El detonante del conflicto y la orden de auditoría
La tensión subió de tono hacia el final de la tarde, cuando el ministro lanzó severos cuestionamientos al presidente de Fedegán sobre la labor y el manejo financiero del gremio. Ante los asistentes —entre quienes se encontraban los gerentes de empresas como Alpina y Colanta—, Dangond increpó al dirigente gremial con frases como: “Qué irresponsabilidad del gremio” y “Se han gastado un billón de pesos, ¿dónde está la plata?”.
En medio de los reclamos, el ministro ordenó de inmediato adelantar una auditoría rigurosa sobre Fedegán y @FEDEARROZGREMIO. Para ello, consultó al secretario general de la entidad, Manuel Alejandro Pretelt, sobre el estado de los pliegos contractuales para dichos procesos de vigilancia.
Escalamiento verbal y expulsión
El clímax del incidente se produjo cuando, mientras se analizaban los indicadores de la ganadería, Lafaurie solicitó una hoja para hacer anotaciones. Al percatarse de esto, el ministro le cuestionó el motivo de su solicitud y le exigió abandonar el recinto.
Lafaurie se negó rotundamente a acatar la orden, argumentando que se trataba de oficinas públicas y que estaban discutiendo asuntos de interés gremial, a lo que Dangond respondió con la advertencia: "Se va o si no yo lo echo".
Aunque la sesión continuó por un momento en un ambiente menos tenso, los ánimos volvieron a caldearse cuando el ministro comparó la situación de los ganaderos con la de los cafeteros, señalando que la Federación de Cafeteros provee asistencia técnica a cada cultivador. Al preguntarle a Lafaurie con cuántos asistentes técnicos cuentan los ganaderos del país, este reconoció que la cifra es considerablemente menor.
Ante el reclamo enérgico del ministro de que Fedegán debería alcanzar los mismos estándares, Lafaurie ripostó: “No me levante la voz, ministro”. La respuesta desató el cierre definitivo del encuentro con la orden tajante de Dangond: “¡Entonces se va!”, seguida por la negativa del dirigente (“No me voy, es una oficina pública”) y la culminación abrupta de la reunión al grito del ministro: “¡Entonces se acaba la reunión!”.