Empresas Unidas por Colombia articulan una estrategia para la recuperación de los territorios afectados
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, avanza en una nueva etapa de Empresas Unidas por Colombia, una iniciativa que, después de movilizar más de $200 mil millones en apenas tres días, busca transformar esta enorme expresión de solidaridad en una estrategia de acción colectiva para contribuir a la recuperación y reconstrucción de los territorios afectados por el terremoto del pasado 10 de agosto.
El desafío que enfrenta Colombia exige pasar de la solidaridad inmediata a una acción coordinada, sostenida y de largo plazo. Por eso, el sector empresarial pone a disposición del país no solamente recursos económicos, sino también aquello que constituye una de sus mayores fortalezas: capacidad de gestión, logística, infraestructura, conocimiento, tecnología, talento humano, materiales, redes de abastecimiento, generación de empleo y capacidad de movilización en los territorios.
El objetivo es contribuir a que los territorios afectados puedan recuperar sus capacidades productivas, sociales e institucionales y avanzar hacia una reconstrucción que genere nuevas oportunidades para sus habitantes.
La estrategia tendrá cuatro frentes prioritarios. En vivienda y hábitat, se busca contribuir a la recuperación y reconstrucción de viviendas e infraestructura, incluyendo la puesta en marcha de un Banco de Materiales que permita movilizar de manera organizada las capacidades del sector privado. En educación, se acompañará la continuidad del proceso educativo y la recuperación de infraestructura. En salud, se buscará fortalecer las capacidades de atención y respuesta en los territorios. Y en reactivación económica, se trabajará para recuperar comercios, emprendimientos, ingresos, empleos y cadenas productivas afectadas por la emergencia.
Con el Banco de Materiales el primer gran logro se da con el aporte del acero requerido para la reconstrucción del Chocó que tendrá alcance en 19.412 viviendas averiadas y 3.500 viviendas destruidas. La Cámara Colombiana de Productores de Acero de la ANDI, que agrupa la producción nacional de aceros largos, anunció la donación del acero requerido para las obras priorizadas por la UNGRD, equivalente a cerca de 1.000 toneladas; tras conocer el consolidado de necesidades de este departamento publicado por el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio.
Esta estrategia reconoce que la recuperación no ocurre al mismo tiempo ni de la misma manera en todos los territorios. Por ello, la intervención se desarrollará en tres momentos complementarios: la respuesta humanitaria, la recuperación temprana y la reconstrucción y la reactivación, de acuerdo con las necesidades y condiciones particulares de cada zona.
La respuesta humanitaria se articula con ABACO, canalizando alimentos y bienes de primera necesidad donde ya se reporta 19.140 familias beneficiadas en zonas afectadas y 2.798.225 kg de ayuda humanitaria gestionada; y con el Banco de Medicamentos, para insumos y equipos médicos hacia las zonas afectadas.
Las seccionales de la ANDI en Valle del Cauca, Risaralda y Caldas tendrán un papel central como nodos de articulación territorial. Desde allí se trabajará con gobernaciones, alcaldías, empresas afiliadas, organizaciones sociales y otros actores para identificar necesidades, conectar capacidades y orientar los esfuerzos hacia proyectos pertinentes, evitando duplicidades y buscando que cada aporte genere el mayor impacto posible.
Como parte de este proceso, se avanza en la estructuración de un vehículo de impacto colectivo que permita integrar aliados nacionales y locales y canalizar recursos hacia proyectos estratégicos de recuperación y reconstrucción. Esta estructura contará con mecanismos de gobernanza, evaluación técnica, seguimiento y rendición de cuentas, buscando garantizar que los recursos lleguen de manera efectiva a donde más se necesitan.
De esta manera, se busca articular en una misma estructura la identificación de necesidades, las capacidades disponibles y los recursos aportados para responder de manera más eficiente a las prioridades de los territorios.
El propósito es responder con la velocidad que exige la emergencia y, al mismo tiempo, construir una visión de mediano y largo plazo que permita acompañar al Gobierno Nacional en la recuperación de las zonas afectadas. La visión que tiene el empresariado es que la emergencia sea también una oportunidad para recuperar capacidades, reconstruir tejido productivo y generar condiciones para que las comunidades vuelvan a crecer y prosperar
“El empresariado colombiano ha demostrado una vez más que, cuando el país enfrenta momentos difíciles, responde con solidaridad, pero también con capacidad de acción. Ahora tenemos el desafío de convertir esa solidaridad en resultados concretos y sostenibles. Queremos poner las capacidades del sector empresarial al servicio de la recuperación de Colombia, trabajando de manera articulada con el Gobierno Nacional, los gobiernos territoriales y las comunidades”, señaló la ANDI.
Con esta estrategia, la ANDI reafirma el compromiso del sector empresarial de trabajar articuladamente con las instituciones y los territorios para contribuir a una recuperación sostenible. Porque reconstruir Colombia también significa recuperar su capacidad de producir, trabajar, educarse, emprender y mirar hacia adelante.