Lanzan campaña para combatir la invasión del espacio público del comercio formal en Ibagué
Que los comerciantes formales no contribuyan al problema de la invasión al espacio público es el titánico objetivo que persigue Fenalco y la Alcaldía de Ibagué con el lanzamiento de una nueva campaña en esta temporada decembrina.
Ecos del Combeima conversó con Juan Diego Prada, director de Espacio Público de Ibagué, quien explicó que la ocupación de los andenes y calles por parte de los comerciantes es un asunto que, aunque es invisibilizado, está presente.
“[A veces] nos olvidamos de los otros actores. Por ejemplo, la ocupación no es solo de los informes y [también] lo hemos visto con algunos comerciantes formales y de ahí la campaña”, señaló Prada.
La apuesta consiste en una campaña de sensibilización para cambiar aquellas conductas en las que dueños de negocios extienden sus emprendimientos al espacio público con vallas, mesas, sillas y maniquíes, entre otros.
La idea, argumentó Prada, no consiste únicamente en implementar acciones policivas, sino, adicionalmente, trabajar en la cultura ciudadana.
“Estamos buscando un espacio público sostenible, donde se puedan articular diferentes acciones que permitan tener lugares sin traumatismos que siempre encontramos en esta época del año”, argumentó.
Para Cristián Gutiérrez, director ejecutivo de Fenalco Tolima, se espera que estas acciones produzcan prontos resultados positivos, puesto que “es más fácil que un comercio formal acceda a respetar el espacio público”, a que lo realicen otros actores.
Campaña que se suma a los proyectos e iniciativas que han venido trabajando las autoridades en los últimos meses para combatir el mal uso del espacio público por parte de los vendedores estacionarios.
“El año pasado tomamos una medición de todos los vendedores estacionarios, identificándolos social y económicamente. Entendiendo quiénes son y qué hay detrás de esta persona”, señaló Gutiérrez.
Esta información puede llegar a ser clave para romper las cadenas generacionales de familias que se ven obligadas a acudir a la venta informal como único medio de subsistencia, al igual que la formulación de políticas públicas que realmente tengan un impacto en el embellecimiento de intersecciones, calles y andenes.