|   16.Diciembre.2021   |   Por:  
Ecos del Combeima

En video: con piedras y palos sacaron corriendo de la Fundación Fraternal de Ayuda a funcionarios del ICBF

Crédito: 
Ecos del Combeima
Velotax
Ni con la intervención de la Defensoría del Pueblo, Derechos Humanos y Procuraduría se pudo llevar a cabo el traslado de los más de 50 jóvenes, que desde hace siete años viven en la fundación.

Una lamentable escena se presentó en horas de la mañana del pasado miércoles 15 de diciembre en las instalaciones de la Fundación Fraternal de Ayuda, ubicada en kilómetros 2 del sector de la Granja Ambalá, cuando funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar arribaron al lugar para llevar a cabo el operativo de traslado de 50 jóvenes.

El traslado que fue programado desde hace un tiempo, no se ha podido realizar frente a la agresiva reacción que han manifestado los jóvenes, que han estado viviendo en ese lugar desde hace siete años. Cabe anotar que el traslado obedece a una orden impartida por el Bienestar Familiar luego que a la Fundación Fraternal de Ayuda le fuera revocada su licencia de funcionamiento.

Los hechos puntuales, según los habitantes del sector y testigos de la escena obedece a que los jóvenes han formado unos vínculos sentimentales muy fuertes con los que han sido sus mentores, profesores y/o formadores del instituto. Pese a los antecedentes registrados, en esta oportunidad cabe mencionar que el operativo fue acompañado por personal de la Defensoría del Pueblo quienes intentaron mediar con los jóvenes para que escucharan a los funcionarios de ICBF pero esto fue nulo.

Lo delicado del asunto ocurrió cuando los jóvenes quienes estaban siendo controlados por los encargados de la fundación lograron abrir uno de los portones de ingreso y con piedras y palos arremetieron contra los funcionarios públicos y hasta contra uniformados de la policía que se encontraban en el lugar. La situación obligó a que el personal se retirara del lugar mientras los encargados intentaban controlar a los más de 50 jóvenes.

Se conoció de manera extraoficial que aparentemente una funcionaria del ICBF habría recibido un golpe con una roca en su cabeza, así como también una motocicleta de la policía sufrió afectaciones. Luego de varios minutos de charla y conciliación con los jóvenes se logró recuperar el control de los mismo y fueron devueltos a los salones de la Fundación.

El alboroto ocasionó gran conmoción entre los vecinos del sector, quienes ante los hechos se comunicaron con medios de comunicación para reportar lo sucedido.