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IBAGUÉ - COLOMBIA, 07.Agosto.2020
Inacar
  |   02.Febrero.2020   |   Por:  
Ricardo Ferro

Opinión: No al pico y placa para carros y motos en Ibagué

Ricardo Ferro HD
Crédito: 
facebook/RicardoFerroLozano
En Ibagué se han determinado diferentes medidas para darle luz verde a la movilidad de la ciudad, claramente todas sin éxito hasta el día de hoy.

Ha sido tanta la desesperación e improvisación, que se ha llegado al extremo de prácticamente restringir en su totalidad el tráfico de vehículos particulares, como ocurrió con la absurda decisión de establecer pico y placa en la mañana, al medio día y en la noche. Se regaron reductores de velocidad por calles y carreras, se pusieron semáforos a diestra y siniestra, se eliminaron cruces, se propuso hasta la implementación del pico y placa para motos y se invirtió una millonada de recursos en ciclo rutas que son más utilizadas por peatones, motociclistas y vendedores ambulantes, que por ciclistas.

Todas las medidas fracasaron. Porque el problema de fondo es que el parque automotor desbordó la capacidad de la infraestructura vial de la ciudad hace muchos años, y todas las soluciones implementadas terminan siendo pañitos de agua tibia. 
 
Es sabido que para desestimular el uso del vehículo particular la única opción eficiente y efectiva consiste en mejorar el servicio público.

Cualquier opción diferente al mejoramiento del servicio público de transporte es inocua. Basta ver en qué terminaron las medidas del pico y placa en todas las ciudades en las cuales se ha implementado.

La reacción inmediata de quien tiene carro es duplicar su parque automotor, generándole unas ganancias cuantiosas a los concesionarios de carros y por ende a las grandes multinacionales que los fabrican. 

Los trancones no disminuyen, al aumento de los carros se suma el de las motos y al final el ciudadano termina teniendo que aumentar el tiempo destinado para transportarse entre su lugar de residencia y lugar de trabajo o entre su lugar de residencia y su lugar de estudio.

En ese orden de ideas y siendo una medida transitoria, ojo, transitoria, no definitiva, hay que aprovechar estas herramientas que impiden colapsar el tráfico vehicular en una fuente de ingresos para la ciudad, cuyo producido se destine precisamente a las obras necesarias para mejorar la movilidad.

Para explicarlo más sencillo, no podemos continuar con medidas como el pico y placa para descongestionar la ciudad, porque lo que estamos creando es la antesala de un cementerio de carros y motos que contamina más la ciudad y no brinda opciones de ingresos para solucionar el problema estructural de movilidad.

Dando el beneficio de la duda, puede ser que la medida del pico y placa haya sido buena en principio, pero ya a estas alturas colapsó, los carros bajaron de precio, la ciudad se llenó de vehículos viejos con placas de grandes ciudades y los trancones cada vez son peores.

¿Y entonces que nos queda? Además de afanar la implementación del sistema estratégico de transporte. Toca revisar urgentemente medidas novedosas que se están implementando en otras ciudades como el pago por circulación. Medida donde el impuesto es proporcional al número de días que se quiere usar el carro. Es decir, existe un impuesto base que permite usar el carro 4 o 5 días a la semana. Y si el propietario quiere utilizar su vehículo los días restantes, pues deberá pagar un valor adicional, cuyo recaudo irá destinado al mejoramiento del servicio de transporte público de la ciudad.

El mundo va hacia la eliminación del vehículo particular como medio de transporte en las ciudades. A nadie le cabe en la cabeza que el esquema como está planteado hoy en día, pueda perpetuarse. De ahí que sea indispensable solucionar en el corto plazo otras problemáticas existentes, como la que se está presentando entre plataformas tecnológicas y taxis. De la misma manera las ciudades intermedias tendrán que tener unos medios de transporte masivo que le permitan a la fuerza laboral y los estudiantes desplazarse más fácilmente. 

De lo contrario, se podrán hacer vías nuevas, túneles, viaductos, y al final, todo será insuficiente para atender el crecimiento exponencial de vehículos que se viene presentado.

En este momento todo ciudadano, antes que comprar una casa, está pensando en comprar un medio de transporte propio. Eso sucede, porque no lo satisface el transporte público. Si atacamos la consecuencia, es decir, la compra del carro o la moto, pero mantenemos la causa, es decir, el mal transporte público, pues la problemática va a seguir en ascenso, como ha sido el común denominador en los últimos años. 

Acá hay que pensar en una solución estructural, y esa es la del sistema estratégico de transporte para la ciudad. Y mientras tanto, que acabemos con el pico y placa y pasemos a restricciones que sean efectivas y le generen ingresos a la ciudad (los cuales se deben destinar para el fin mencionado).

El pago por circulación es una opción, no la única. Pero promete ser más efectiva que el trasnochado pico y placa, lanmedida que hay que desmontar más pronto que tarde.

Saque de Banda: muchos anuncios de arrancada en Ibagué y ya comenzaron las reculadas. Ojo con eso, que el tiempo pasa rápido y en menos de nada las expectativas se convierten en desilusión. Las excusas presupuestales más que razones de peso, se entienden como desconocimiento de la ciudad.