Ibagué vivió una oleada de disturbios y movilizaciones en el marco del paro nacional
La capital del Tolima no fue ajena a las manifestaciones que se llevaron a cabo en diferentes regiones del país como consecuencia del paro nacional. Sin embargo, detrás del derecho a la protesta se esconden una serie de afectaciones que impactaron directamente la economía del municipio.
El pasado 4 de diciembre, la Federación Nacional de Comerciantes en el Tolima hizo un llamado con el fin de que se suspendieran las jornadas que se estaban desarrollando de manera consecutiva debido a que el sector comercio reportaba alarmantes pérdidas justo en temporada de repunte de ventas.
Cuatro días más tarde, Cotelco reportó un incremento en la cancelación de eventos y de noches de alojamiento, principalmente por las dificultades para la movilidad debido a los cierres viales, así como también la percepción de inseguridad y el déficit de oferta en el comercio.
"Ha sido un tema muy delicado para el sector, no solo en Ibagué, sino también a nivel departamental", dijo la directora regional de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia, y agregó que Melgar fue el municipio de la 'tierra firme' más golpeado debido a la anulación masiva de reservas programadas para el pasado fin de semana.
No obstante, independiente de algunas acciones vandálicas, se trató de un ejercicio enmarcado en el derecho constitucional a la protesta que estuvo garantizado por las autoridades gubernamentales.