Los riegos de la economía en el mediano plazo
El Marco Fiscal de Mediano plazo 2023 presentado por el Gobierno muestra un un esquema completo entre la relación de ingresos y gastos que se esperan para los próximos 10 años y los supuestos macroeconómicos que permiten el cumplimiento de ese escenario central.
Un análisis de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, ANIF, indica que si bien, de forma general los supuestos son consistentes y contemplan los riesgos internos y externos, la evolución de los ingresos y gastos es preocupante.
En el caso de los primeros, se deposita una enorme responsabilidad en el recaudo de la DIAN por concepto de mayor gestión y fiscalización, meta deseable pero que es muy poco realista en el corto plazo.
Además, se espera un importante desempeño de los ingresos del Banco de la República que fueron excepcionales en el 2023 por cuenta de la tenencia de TES a altas tasas de interés.
Advirtió el centro de estudios económicos que si el gobierno contempla una disminución en la tasa de títulos del estado, los rendimientos del Banco Central se verían afectados.
En cuanto a las erogaciones, ANIF en su análisis sostiene que es desproporcionado el incremento del gasto primario para la vigencia 2024 y se pone en riesgo la estabilidad fiscal.
Los ingresos no están en sintonía con la capacidad de gestión de la dirección de impuestos y crear gasto inflexible sin una fuente de ingresos permanente solo aumentaría las necesidades de financiamiento.
Combustibles
Por otra parte, el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, FEPC, es proveedor de buenas noticias en este Marco.
Se espera una posición neta del FEPC luego del 2025; esto es, no subsidiar ningún combustible líquido del país y que el mecanismo siga cumpliendo la función por la que fue creado, pero esta vez sin presiones fiscales.
No obstante, el documento del Gobierno no expresa de forma explícita cuándo y cómo serán los ajustes escalonados en el precio interno del ACPM, por lo que preocupa que el cierre de la brecha no se presente en el periodo contemplado en el marco.
Considera ANIF que la estrategia fiscal planteada en el Marco es consistente, a primera vista, con la regla fiscal.
Se espera un superávit en el balance primario luego del 2025 en línea con el menor gasto en el FEPC y el incremento en los ingresos. La menor consecución de ingresos por cuenta del proceso de fiscalización de la DIAN y el Banco de la República, la creación de gasto corriente inflexible y el aumento en las necesidades de financiamiento vía emisión de bonos soberanos comprometen el cumplimiento del escenario estimado en términos de déficit y deuda.
Esos son riesgos altamente probables si se tiene en cuenta la coyuntura local y la puesta en marcha de programas de Gobierno con un alto enfoque social.
Finalmente el ‘Think Tank’ hizo un llamado urgente para contener el gasto desmedido y permanente de fuentes de ingreso adicionales y reducir las expectativas de recaudo por reducción de la evasión.
Así mismo, que los recursos liberados por cuenta de la posición del FEPC no se destinen a gasto corriente, sino que ayuden a solventar nuestra alta dependencia de financiamiento externo que presiona el pago de intereses al alza en un entorno cada vez más volátil.