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La realidad de nuestras exportaciones

Propongo de manera inmediata establecer una agenda de trabajo con el Gobierno Nacional, como ya la acordé en la Cumbre de Gobernadores con el ministro de Comercio, Industria y Turismo.
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28 Feb 2021 - 10:21 COT por Ecos del Combeima

Estamos en nuestro departamento transitando por un cambio de actitud, un cambio propositivo con unas dinámicas distintas, para nuestro gran crecimiento social y económico, debemos continuar esa ruta, revisándolo todo, mejorándolo todo. Las cifras de exportación del departamento del Tolima, vienen presentando una marcada tendencia a la baja, tanto así que pasamos de exportar U$ 384 millones en el año 2012, a exportar U$ 84 millones en 2019 y tan solo U$ 70 millones en 2020, una caída vertiginosa para un departamento que produce cerca 2.500.000 toneladas de alimentos año, siendo el primer productor de maíz, aguacate y limón, el segundo productor de mango, frijol y algodón, un gran productor de arroz, plátano y cacao, pero en especial por ser el tercer productor de café, cultivo histórico insignia  desarrollado a la par del conflicto armado en Colombia y en el que quiero hacer especial énfasis.

Si analizamos las cifras de exportación de departamentos cafeteros limítrofes con el Tolima, encontramos que Caldas exportó U$ 947 millones, Huila U$ 560, Risaralda U$ 385, Quindío U$ 271 y Tolima U$ 70 millones en el año 2020. En contraste, el Tolima para el año 2019, ocupó el décimo lugar en cuanto a aporte al PIB nacional con 22.525 miles de millones de pesos, mientras Huila, Risaralda y Caldas se ubicaron en los puestos 14, 15 y 16 respectivamente, mientras el Quindío se ubicó en el puesto 23.  Sin lugar a duda, algo está pasando con las cuentas que no cuadran. Mi labor como gobernador del Tolima, está centrada en identificar el problema y plantear alternativas de solución para posicionar a este departamento como lo merecemos y con la verdad verdadera de nuestra fuerza productiva. 

Al analizar el comportamiento de las exportaciones de café bajo la denominación arancelaria “Demás cafés sin tostar, sin descafeinar”, encuentro que las exportaciones de los departamentos vecinos para el año 2020 se comportaron así: Caldas exporto U$ 582 millones, Quindío U$ 247, Risaralda U$ 170 y Tolima tan solo U$ 21.940.232. El Tolima tiene un área sembrada de aproximadamente 112 mil hectáreas, donde podríamos estimar el valor de la cosecha de un año en una cifra cercana al billón de pesos.  

Una diferencia abismal que nos debe hacer reflexionar sobre el comportamiento de las exportaciones de café. Al revisar las cuentas de exportación de otros productos como: aguacate Hass, lima Tahití, cítricos, mango y otros productos, he podido evidenciar que, la situación es muy similar a la que se presenta con el café. El Tolima, un gran productor nacional, pero un bajo exportador de productos, tenemos una muy alta intermediación comercial gracias a una débil plataforma para la exportación, no es posible entender como se ha podido perder semejante terreno en la última década, cuando somos una potencia productiva y natural. Debemos recuperar el tiempo perdido y apropiar al Tolima de lo que le pertenece. 

Propongo de manera inmediata establecer una agenda de trabajo con el gobierno nacional, como ya la acorde en la cumbre de gobernadores con el Ministro de Industria y Comercio, incluida la DIAN, para revisar los procesos que dan el origen a las exportaciones desde nuestro departamento, lo que nos permitiría dar el gran salto que, en la realidad de la balanza comercial, nos pone muy por encima en cifras de exportación y no como por ahora se representa deshonrosamente en el papel.

Paralelamente desarrollaremos una agenda con la Federación Nacional de Cafeteros, el Comité Departamental de Cafeteros, la Región Central RAPE y la RAP Eje Cafetero, en el marco de los planes de abastecimiento alimentario, en especial me tomaré la tarea de consolidar un sistema de información que nos permita identificar la oferta exportable en marco de las cadenas productivas priorizadas en el departamento, así como una estrategia para conformar asociaciones de segundo nivel y comercializadoras con la marca Tolima. La soberanía económica y alimentaria del territorio está por sobre todas las cosas, por lo que enfocaré los diferentes equipos de gobierno en esta tarea, pero de manera articulada con el gobierno nacional, las Cámaras de Comercio, gremios económicos, academia, Agencia de Promoción de inversión, Comisión Regional de Competitividad y con todos aquellos que se quieran sumar a este plan, de ir por lo nuestro.

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