Comunicar efectivamente en tiempos de internet
En el mundo de la comunicación hay una frase célebre que se le atribuye a García Marquez para denotar la importancia de difundir correctamente las acciones, ideas, y/o productos en un entorno comercial, social, público, político, etc. “Lo que no se comunica no existe”. A simple vista pareciera ser exagerada y quizás habrá un defensor del silencio y la prudencia que diga que no todo es publicable, pero cuando se trata de gestión pública o un liderazgo político, una comunicación efectiva tiene que ser protagonista.
El problema con eso, es que por estos tiempos en los que todos los caminos parecieran conducir a internet, se piensa equivocadamente que saturar las parrillas de las redes sociales es comunicar efectivamente, y no es así. La comunicación no nació con Bill Gates, Mark Zuckerberg, y Elon Musk, sino que es un proceso inherente al ser humano que va mucho más allá de publicar un video en internet. Desafortunadamente el espectro tecnológico en el mundo ha limitado la comunicación persona a persona, reemplazando los encuentros cara a cara por videollamadas o publicaciones en tiempo real (y no real) a través de la pantalla, en la que no se pueden medir los tonos y las sensaciones tal y como sucedería en la presencialidad.
Lo anterior lo hemos visto recientemente en las campañas políticas que se viven por estos días en Colombia, pues se realizan encuestas para medir favorabilidad, pero las mismas son basadas en percepciones muy superfluas, pues los candidatos han creído que publicar en internet pequeños fragmentos de lo que piensan políticamente es comunicar, y se han olvidado de los encuentros en los territorios y las plazas públicas. Casi que hay un libreto ya establecido que algunos suelen vender como la panacea de la comunicación: un video de 30 segundos, una canción viral de fondo, y unas imágenes cortas del candidato o la candidata saludando a alguna persona. ¡Y ya con eso comunicaron!
La comunicación es más que la foto y el video al que hoy se le llama reel. Es la cercanía que establece el candidato, el gerente, el directivo o el empresario. Es el saludo que se ofrece, es la manera en que camina, sonríe y se viste. Es la forma en que aborda los problemas de la gente. Comunicar efectivamente no tiene nada que ver con esquivar culpas y responsabilizar a los demás, sobre todo cuando se ostentan cargos de liderazgo o se aspira a una curul política; sino con asumir con gallardía las problemáticas que le competen. No podemos seguir pensando en que comunicar es hacer videos en Tik Tok todo el tiempo, porque si bien eso es una acción de muchas, no es lo que debería hacer quien quiera ocupar algún cargo de poder o incluso vender alguna marca o producto. Comunicar requiere planear, pensar, ejecutar, acudir a las formas tradicionales según sea necesario, y efectivamente dar en el punto clave. Si hablamos de un político, pues lo que debería comunicarse concretamente y sin tanto adorno son las propuestas, y si hablamos de una marca o producto, las bondades del producto. Hasta el momento, en Colombia y en el Tolima a donde la campaña se hace mayoritariamente en los programas radiales en voz de otras personas, muy pero muy pocos candidatos hablan de propuestas.
Yo sí quisiera ver en este mes que falta para las elecciones al Congreso, a los candidatos en los barrios, en las veredas, en las calles. Hablando con la gente, pero desafortunadamente eso no ha pasado, o quizás no se ha comunicado de buena manera.