Proponen destinar recursos de regalías a saneamiento básico rural y atención de emergencias
Durante el debate del proyecto bianual de regalías adelantado por las comisiones conjuntas económicas de Senado y Cámara, se radicó una propuesta orientada a transformar el uso de estos recursos hacia dos de las necesidades más apremiantes de las regiones del país: el saneamiento básico en zonas rurales y la gestión oportuna de emergencias y calamidades públicas.
La iniciativa, impulsada por el representante a la Cámara por el departamento del Tolima, Alejandro Martínez, busca atender de manera directa el rezago histórico que enfrenta la ruralidad colombiana en materia de servicios públicos esenciales.
Impacto en las regiones: Cerrar la brecha de saneamiento básico
Según advirtió el dirigente conservador, gran parte de las comunidades campesinas en el territorio nacional continúan operando bajo condiciones de precariedad, careciendo de baños adecuados, pozos sépticos y una infraestructura habitacional que garantice una vida digna.
"Se deben habilitar alcaldes y gobernadores para que los recursos de regalías se inviertan en lo que tiene que ver con saneamiento básico, baños y unidades sépticas, sobre todo para la zona rural", señaló el parlamentario, al enfatizar que estas inversiones permitirán mitigar las necesidades básicas insatisfechas que persisten en las regiones más apartadas del país.
Capacidad de reacción ante emergencias ambientales
El segundo eje de la propuesta contempla la creación de un espacio presupuestal específico dentro del sistema general de regalías destinado exclusivamente a la atención de urgencias manifiestas y desastres naturales.
El congresista tolimense señaló que dotar a los mandatarios locales y departamentales con recursos de liquidez inmediata es fundamental para enfrentar contingencias climáticas críticas, recordando las graves afectaciones vividas recientemente en el Tolima a raíz de incendios forestales prolongados durante meses.
Con esta modificación en la destinación de los recursos, el debate busca que el presupuesto de regalías funcione como una herramienta descentralizada y ágil, capaz de responder tanto al desarrollo social estructural de los campesinos como a la protección de los territorios frente a emergencias imprevistas.