Tensión en El Salado por enfrentamientos durante diligencia de desalojo
Momentos de alta tensión se registran este jueves en el sector de El Paujil, en la vía hacia El Salado, en Ibagué, donde se adelanta una diligencia de desalojo que ha generado enfrentamientos y fuertes discusiones entre residentes del lugar y unidades de la Policía Nacional.
La situación involucra a decenas de propietarios de lotes que aseguran haber adquirido legalmente los predios desde hace más de una década y que hoy rechazan las acciones adelantadas en medio de un conflicto por el acceso a una vía interna construida, presuntamente, sin autorización sobre terrenos privados.
Según denunciaron algunos de los afectados, el problema surgió luego de que un propietario de un lote ubicado en la parte alta del sector abriera con maquinaria pesada una carretera de aproximadamente nueve metros de ancho atravesando varios predios, con el argumento de necesitar acceso a su propiedad.
Los residentes aseguran que, aunque en años anteriores se había permitido el paso por un sendero improvisado, nunca existió una carretera formal ni se estableció legalmente que el ingreso tuviera que hacerse por el punto donde hoy se abrió la vía.
De acuerdo con los testimonios entregados por la comunidad, al menos 28 lotes habrían resultado afectados por el trazado de la carretera, mientras que cerca de 400 propietarios hacen parte del proyecto urbanístico en la zona.
La tensión aumentó cuando unidades de la Policía llegaron al lugar en medio de la diligencia, lo que desató enfrentamientos verbales con los residentes, quienes afirman contar con escrituras públicas y decisiones judiciales favorables en audiencias previas relacionadas con el caso.
“Nosotros no somos invasores”, insistieron algunos propietarios, quienes aseguran que el proceso aún no tiene una decisión definitiva de un juez y que, pese a ello, se estaría intentando ejecutar acciones sobre los terrenos.
Los denunciantes también afirmaron haber recibido amenazas y señalaron que personas externas habrían sido llevadas al sector para intimidarlos. Además, cuestionaron que el conflicto haya escalado mientras continúan construcciones y obras dentro de algunos lotes.
En medio del operativo, varios residentes intentaron impedir el avance de las acciones policiales argumentando que las autoridades no pueden desalojarlos sin una orden judicial definitiva. La situación generó momentos de tensión y confusión entre familias y propietarios presentes en el lugar.
El conflicto continúa desarrollándose mientras los afectados piden la intervención de organismos judiciales y autoridades competentes para revisar el caso y esclarecer la legalidad de las actuaciones que hoy mantienen enfrentada a la comunidad con la fuerza pública en este sector de la ciudad.