Alerta por contaminación y habitantes de calle en el canal de Mirolindo
Una alerta de la comunidad vuelve pone la mirada sobre el canal de Mirolindo, donde habitantes de sectores de la comuna 10 de Ibagué denuncian acumulación de residuos, contaminación, presencia de roedores y algunos puntos que estarían siendo utilizados como refugio por personas en condición de calle.
Uno de los líderes comunitarios señaló que la problemática se ha venido agravando especialmente en sectores como Altos de Santa Elena y Metaima I y II, donde, según su denuncia, la acumulación de basura estaría generando afectaciones ambientales y problemas de salubridad.
Uno de los puntos críticos estaría ubicado cerca de un puente que, de acuerdo con el relato de la comunidad, tiene una altura reducida y termina reteniendo parte de los residuos que llegan al canal. Entre los elementos encontrados, el líder mencionó basura, materiales provenientes de electrodomésticos y chatarra.
La comunidad también advierte sobre la presencia de roedores de gran tamaño, situación que atribuyen a la acumulación de residuos y a la falta de limpieza en algunos sectores del recorrido.
Pero el problema no sería únicamente ambiental. Según el líder, en varios tramos del canal se han formado lugares utilizados para dormir por personas en condición de calle, lo que ha generado preocupación entre los residentes por situaciones de inseguridad.
Aunque aseguró que la Policía ha realizado intervenciones y retirado a algunas personas de estos puntos, manifestó que posteriormente regresan, por lo que considera que las acciones aisladas no han solucionado el problema.
Ante este panorama, la comunidad hizo un llamado a Cortolima y a Hidrotolima para que se establezca una mesa de trabajo que permita determinar responsabilidades y buscar una solución integral al deterioro del canal.
“Necesitamos con urgencia que se nos dé una solución porque nadie responde”, manifestó el líder, quien pidió que las entidades involucradas escuchen a las comunidades afectadas.
La preocupación ahora está en que el deterioro del canal termine convirtiéndose en un problema mayor para los barrios que se encuentran a su alrededor, no solo por la contaminación y los residuos, sino también por las condiciones de seguridad y salubridad que denuncian los habitantes.