¿Bomba de tiempo? Casas de reconocido barrio en Ibagué estarían a punto de colapsar por aguas negras
El pánico se apodera de los residentes de la manzana J en el barrio Hacienda Piedra Pintada cada vez que el cielo se nubla en Ibagué. Lo que debería ser un sistema de drenaje normal se ha convertido en una "bomba de tiempo" de aguas residuales que amenaza con socavar los cimientos de las viviendas.
La gravedad del asunto no solo es estructural, sino sanitaria. Vecinos del sector denuncian que cada aguacero convierte las calles en un río de inmundicia.
"Sale mugrera de esa alcantarilla, salen ratas muertas y materia fecal que recorre las vías", relató un habitante de la urbanización, quien asegura que los olores son insoportables y que la salud de niños y adultos mayores está pendiendo de un hilo ante la exposición constante a residuos infecciosos.
La crisis, que arrastra un historial de más de cuatro años, se habría agudizado tras recientes intervenciones en la carrera Quinta y desarrollos urbanísticos cercanos. Los vecinos señalan directamente a las casas de Torreón, ubicadas al respaldo de sus predios, como el punto donde el problema se salió de control. La denuncia advierte que la infraestructura actual es insuficiente para la fuerza con la que el agua desciende de la zona alta, provocando inundaciones que ya no dan espera.
"Es un tubito que no tiene la capacidad para recibir esas aguas; esto puede tumbar estas casas", le relató a Ecos del Combeima, con angustia, uno de los residentes de las viviendas 23 y 24, las más golpeadas por la filtración.
A pesar de haber advertido el riesgo en múltiples ocasiones ante la entidad correspondiente, los ciudadanos aseguran que las soluciones aplicadas han sido mediocres. "Unos ingenieros que vinieron advirtieron que eso eran paños de agua tibia lo que estaban haciendo", reza la denuncia, subrayando que las reparaciones superficiales no han atacado la raíz del problema: el diámetro inadecuado de la tubería para el volumen de agua que hoy recibe el sector.
Un pronto arreglo o una posible tragedia: si no hay un rediseño de la red hidráulica en este sector de Ibagué, la ciudad podría enfrentarse a una tragedia anunciada. La próxima lluvia podría ser la definitiva para que las casas 23 y 24 de la manzana J pasen de ser un hogar a convertirse en escombros por culpa de un alcantarillado que no aguantó más.