|   11.Febrero.2024   |   Por:  
Alejandro Rozo

Los fondos de agua, inversiones para la vida

Gobernación del Tolima
Crédito: 
Suministrada
Velotax
El 85% de todos los procesos productivos en el mundo requieren de agua para ser desarrollados en las diferentes cadenas de generación de riqueza, el agua lo es todo.

El agua es el recurso primordial para la vida del ser humano y necesaria para el abastecimiento de las comunidades, la producción agropecuaria-agroindustrial que nutre a los seres humanos. El 85% de todos los procesos productivos en el mundo requieren de agua para ser desarrollados en las diferentes cadenas de generación de riqueza, el agua lo es todo.

Cada día que pase, el agua se considerará como un bien de alto valor comercial. El cambio climático, la deforestación, el crecimiento de las fronteras agrícolas, la baja atención a las zonas de producción hídrica y otras dinámicas negativas generadas por los seres humanos, afectan de manera exponencial la producción de agua dulce en los diferentes ecosistemas de ahí que su valor tendrá una permanente tendencia al alza.

El agua no está disponible para todos: de acuerdo con datos tomados de la ONU, cerca de 2.350 millones de personas carecen de agua potable y 4.300 millones no poseen un sistema de saneamiento del preciado líquido, por lo que su consumo no se hace democrático en el mundo.

El plan de desarrollo del gobierno nacional tiene como una de las principales transformaciones "el ordenamiento del territorio alrededor del agua". Es una importante premisa para que departamentos y municipios establezcan planes de ordenamiento que, de la mano con las corporaciones autónomas regionales, establezcan lineamientos para el desarrollo sostenible especialmente en la protección de las fuentes hídricas en los diferentes ecosistemas estratégicos.

En el caso del departamento del Tolima, aunque este territorio goza de una importante oferta hídrica concentrada en las cuencas de los ríos Saldaña, Luisa, Coello, Chenche, Prado-Cunday, Recio, Totare, Lagunilla, Gualí, Sabandija, Venadillo, Opia, Sumapaz y Cabrera, la utilización del suelo sigue siendo inadecuada en términos de sostenibilidad ambiental poniendo en riesgo los sistemas hídricos (cuencas, subcuencas y microcuencas). Esto se debe principalmente a la ampliación de las fronteras agrícolas donde predominan la deforestación, el crecimiento de cultivos y ganadería en zonas no aptas o inadecuadas (páramos – zonas de amortiguación), lo que trae serias afectaciones al ecosistema respectivo. Un claro ejemplo es lo que ha venido pasando en la zona alta de la cuenca del río Combeima donde las malas prácticas han deteriorado el sistema hídrico y hoy son más que evidentes las consecuencias.

La iniciativa para la creación del Fondo del Agua SIEMBRAZUL propuesta en su momento por parte de CORTOLIMA, fue un claro ejemplo de la consciencia colectiva y el compromiso que asume el Estado de la mano del sector privado y la sociedad civil. Sin embargo, esta iniciativa no contó con la voluntad política por parte de los asambleístas del departamento para constituir tan necesario fondo de agua para la subregión centro del Tolima. De acuerdo con los datos entregados por CORTOLIMA, el suministro del río Combeima no es suficiente para atender la demanda actual que necesita Ibagué. La ciudad está en un momento propicio para que se dé un crecimiento urbanístico y económico que obliga a tomar las cosas muy en serio. Es necesario proteger no solo la cuenca del río Combeima, también las cuencas hídricas en el norte, sur y oriente del Tolima, las del Huila y el Eje Cafetero, pero de forma común. Cabe recordar que la naturaleza no tiene fronteras pues los límites políticos-administrativos son creación humana.

Los fondos de agua son totalmente necesarios. De manera urgente, los mandatarios departamentales y municipales deben asumir la responsabilidad de hacer frentes comunes de cara al cambio climático. Será fundamental que los planes de desarrollo vinculen metas para realizar este tipo de inversiones (Fondos de Agua) durante este cuatrienio. La seguridad hídrica es fundamental para garantizar la sostenibilidad del territorio frente a fenómenos como el del Niño que hoy nos está dejando una tremenda lección. No más improvisaciones: debemos garantizar la seguridad hídrica por sobre todas las cosas pues “con el agua no se juega”.