|   11.Noviembre.2023   |   Por:  
Columnista Danny Ospina

Perspectiva sobre el salario mínimo en Colombia para el 2024: prudencia económica en un contexto inflacionario

Ibagué, Tolima, 2019
Crédito: 
Ecos del Combeima
Velotax
Establecer un aumento del salario mínimo en Colombia para el 2024 en línea con la inflación proyectada del 9.5% se presenta como una medida prudente en medio de un escenario económico desafiante.

Mientras la inflación prevista sigue siendo superior al promedio de Latinoamérica, limitar el incremento salarial a este índice específico responde a la necesidad de equilibrar la estabilidad económica con la realidad regional.

En un contexto donde la inflación puede actuar como un desestabilizador económico, el mantener el aumento salarial atado a esta tasa busca evitar presiones adicionales sobre las empresas. Un incremento salarial excesivo podría generar un impacto negativo en la competitividad empresarial, particularmente en comparación con otras economías latinoamericanas donde las tasas de inflación pueden ser más moderadas.

No obstante, es fundamental reconocer que esta medida debe ir de la mano de estrategias adicionales. El enfoque no debería ser meramente limitativo, sino que debe incluir políticas que impulsen la productividad y la eficiencia empresarial. Fomentar la inversión en formación laboral y tecnología puede ser una ruta efectiva para mejorar la competitividad sin comprometer el bienestar de los trabajadores.

Por otro lado, es crucial tener en cuenta las condiciones sociales y la desigualdad económica. Mientras se busca mantener la estabilidad, no se debe perder de vista la importancia de un salario digno que permita a los trabajadores hacer frente a los crecientes costos de vida. Por ello, se insta a un enfoque integral que considere tanto la realidad macroeconómica como las necesidades básicas de la población.

En resumen, establecer un aumento del salario mínimo en línea con la inflación proyectada para el 2024 en Colombia es una decisión sensata, dada la complejidad económica y la comparativa regional. Sin embargo, este enfoque debe ir acompañado de estrategias complementarias para asegurar un desarrollo equitativo y sostenible, considerando las demandas tanto del mercado como de la sociedad colombiana.