|   21.Septiembre.2023   |   Por:  
Ecos del Combeima

Casi un año de investigación permitió la desarticulación de una temida banda criminal

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Foto Suministrada
Velotax
Esta estructura modificaba las armas traumáticas para transformarlas en armas letales y las alquilaban entre 100 y 150 mil pesos.

Uniformados de la Sijín duraron casi un año investigando a una reconocida familia dedicada al tráfico de estupefacientes y expendio en barrios como Suba, Kennedy, Bosa y Soacha. Esta banda criminal estaría involucrada en varios homicidios relacionados con el expendio de estupefacientes y la modificación de armas traumáticas para alquilarlas como armas de fuego.

De acuerdo con la información suministrada, los operativos se desarrollaron la capital de la República, Soacha y Manizales, donde los servidores públicos lograron capturar a alias “La Mona” y “Muñeca”, cabecillas principales de la estructura criminal, ocho integrantes más, un capturado en flagrancia y una persona más imputada en un centro carcelario.

En medio de 11 allanamientos y registros, los policiales permitieron incautar $3 millones de pesos en efectivo, estupefacientes, cartuchos de diferentes calibres, 7 celulares, 7 proveedores para pistola y fusil, 2 armas de fuego tipo pistola, 2 supresores de sonido para pistola, un arma de fuego traumática y un cañón para escopeta.

 

Se conoció que, esta temida banda conocida como ‘La Familia’, sería señalada de emplear métodos de violencia extrema, de hecho, las primeras indagaciones los vincularían con el presunto asesinato de por lo menos 5 personas. Además, transportarían vía terrestre los estupefacientes desde los departamentos del Cauca y Norte de Santander, hasta la ciudad de Manizales, para posteriormente enviarlos a Soacha y Bogotá para el expendio.

Las personas capturadas deberán responder por los delitos de concierto para delinquir, homicidio agravado, secuestro, fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municiones, tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y utilización ilícita de redes de comunicaciones. Finalmente, se pudo establecer mediante las investigaciones que esta banda modificaba las armas traumáticas para transformarlas en armas letales y las alquilaban entre 100 y 150 mil pesos.