|   07.Diciembre.2022   |   Por:  
Disraeli Labrador

La repartija burocrática Hurtadista

Disraeli Labrador
Crédito: 
Ecos del Combeima
Improvisación e incertidumbre reina en la Alcaldía de Ibagué por cuenta de la inestabilidad funcional de los servidores.
Velotax

Del diccionario de Oxford Languages nos define la palabra repartija como “Reparto de algo entre varias personas en forma desordenada”.

Improvisación e incertidumbre reina en la Alcaldía de Ibagué, por cuenta de la inestabilidad funcional de los servidores públicos nombrados y retirados reiteradamente por el alcalde, rompiendo la consistencia en la ejecución de las políticas públicas, interrumpiendo la gestión y maltratando a exfuncionarios con los perores calificativos como lo hizo en la referencia de sus tres (3) secretarios de gobierno en Ibagué, eso si con una percepción de inseguridad del 67.5%. En entidades tan importantes como la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado el IBAL llevamos tres (3) gerentes nombrados con todos los problemas de suministro de agua sin resolver y todas las demás secretarías e institutos descentralizados llevamos tres (3) funcionarios encargados y aun viene el cuarto (4) nombramiento en estos días y se sopone que el cambio de gabinete debe buscar la mejora del servicio público, pero lo que vemos en Ibagué es una repartija burocrática cuyo fin, no es altruista, ni en beneficio de la ciudad, vemos el colapso de la movilidad por falta de vías nuevas, vehículos tragados por las calles debido a la obsolescencia del alcantarillado, la infraestructura educativa atrasada, desempleo e inseguridad acumulada.

Ciertamente dentro de la autonomía del gobernante elegido popularmente, está la escogencia del gabinete de servidores públicos responsables de asumir el manejo y direccionamiento de las políticas publicas comprometidas en el programa de gobierno escogido por el pueblo, no obstante la interrupción permanente demuestra que el problema de la falta de resultados, no está en los funcionarios retirados, sino en el alcalde de la ciudad que se percibió ausente por la ciudadanía casi por dos años y medio consecutivos, con una imagen positiva de su gestión solo del 20,2% (según la última encuesta de Ibagué como vamos), dejando al garete la ciudad, haciendo presencia últimamente en los barrios con algunas obras de infraestructura y ofreciendo contratos a lideres, para congraciarse con la ciudadanía e intentar pasar el año como el mal estudiante, al final del periodo, buscando únicamente apoyos electoreros para poner sucesor en su silla de alcalde.

Debo reconocer que existe un buen talento humano, excelentes profesionales en cargos directivos, pero lastimosamente por la inestabilidad, cambios repentinos, rotación injustificada de cargos y la falta de apoyo del alcalde, se es imposible concluir una buena gestión.