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Precios, mano de obra e infraestructura están en la agenda de los caucheros y el nuevo MinAgricultura

Tras el nombramiento de Indalecio Dangond Baquero al frente de la cartera agraria, Confecaucho, el Fondo de Fomento Cauchero y Cenicaucho piden un pacto por la productividad. El gremio busca reducir la dependencia del 65% de caucho importado e impulsar más de 60 mil hectáreas sembradas en el país.
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 Tras el nombramiento de Indalecio Dangond Baquero al frente de la cartera agraria, Confecaucho, el Fondo de Fomento Cauchero y Cenicaucho piden un pacto por la productividad.
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Confedecaucho
22 Jul 2026 - 17:27 COT por Alfonso Aya Roa

El designado ministro de Agricultura, Indalecio Dangond Baquero, activó de inmediato las expectativas de los principales sectores productivos del campo colombiano. 

La respuesta institucional no se hizo esperar: la Confederación Cauchera Colombiana, Confecaucho, junto con el Fondo de Fomento Cauchero, FFC, y la Corporación Centro de Investigación en Caucho, Cenicaucho, salieron al paso para felicitar al nuevo jefe de la cartera y plantarle formalmente los retos urgentes que enfrenta este renglón agroindustrial.

Para las organizaciones gremiales, la llegada de Dangond Baquero representa una ventana de oportunidad única para afianzar una alianza público-privada en favor de más de 8.000 familias productoras. 

El cultivo de caucho natural abarca hoy más de 60 mil hectáreas sembradas en departamentos clave como Meta, Caquetá, Santander, Vichada, Antioquia y Córdoba, constituyendo un motor económico y social estratégico para la consolidación del desarrollo rural.

Los cuellos de botella que frenan al sector

A pesar del enorme potencial de la agroindustria, la dirigencia cauchera le advirtió al Gobierno Nacional sobre cuatro problemáticas complejas que amenazan la rentabilidad de las plantaciones:

Precios inestables y volatilidad del mercado. La marcada fluctuación de las cotizaciones locales e internacionales impacta negativamente los ingresos de los pequeños y medianos pautadores.

Esccasez de mano de obra y falta de relevo generacional. El desplazamiento de trabajadores atraídos por economías no formales (minería ilegal) en la frontera agrícola, sumado al impacto del conflicto armado y al desinterés de los jóvenes en el agro, ha puesto en riesgo la recolección y el relevo generacional.

Infraestructura vial deficient. El mal estado de las vías terciarias encarece sustancialmente el flete de transporte de látex líquido y caucho seco hacia los centros de transformación agroindustrial.

Vacíos en asistencia técnica y financiamiento. Se requieren esquemas de crédito de fomento flexibles y apoyo científico para sostener los niveles de productividad y calidad.

“Su nombramiento representa una oportunidad para fortalecer el vínculo entre el Gobierno Nacional y los productores caucheros, quienes sostienen con esfuerzo una agroindustria que aporta al desarrollo económico, social y ambiental del país. Confiamos en que estos desafíos se transformen en oportunidades de crecimiento", dijo Fernando García Rubio, director ejecutivo de Confecaucho y Cenicaucho.

Una gran oportunidad: sustituir importaciones y capturar carbono

A pesar del diagnóstico crítico, las cifras demuestran un inmenso potencial de crecimiento. Colombia consume anualmente cerca de 25 mil toneladas de caucho seco para sectores como la fabricación de llantas, calzado, piezas automotrices e insumos médicos. No obstante, el 65 % de esta materia prima debe ser importada desde países asiáticos, lo que abre una clara ventana de mercado interno para la producción nacional si se reactiva el fomento al cultivo.

Adicionalmente, en materia ambiental, el caucho se posiciona como una de las cadenas más alineadas con la agenda de sostenibilidad y transición energética del país: cada hectárea de caucho sembrada logra capturar entre 10 y 15 toneladas de CO2 al año, convirtiendo estas plantaciones en auténticos sumideros de carbono y ejes de bioeconomía en las regiones campesinas.