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2020 – 2021

Si aprendimos tanto, si reflexionamos tanto y tenemos tantas esperanzas, no nos queda otra cosa que asumir los comportamientos y emprender las acciones para hacerlas realidad.
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27 Dic 2020 - 7:52 COT por Ecos del Combeima

En este año tan atípico vivimos tantas cosas, aprendimos muchas más, este 2020 quienes no sabían de las grandes pandemias del mundo pudieron enterarse, la peste de Justiniano, la peste negra, la viruela, la gripe española, la gripe asiática, el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) y otros, pero la raza humana siempre se sobrepuso a estas tragedias y esta vez con el COVID 19 no será la excepción.

Dios y la ciencia, encuentran ya el camino y tendremos un 2021 lleno de esperanza y soluciones, después de las lecciones aprendidas regresaremos a la cotidianidad, no digo a la normalidad, porque, si algo hemos aprendido en esta pandemia, es que levábamos una sociedad y unas vidas tal vez un poco anormales. 

Nos dimos cuenta, que lo mas importante es la familia, la salud y el trabajo que nos permite tener pan en nuestra mesa. Asumimos que hay realidades tecnológicas de las cuales no nos podemos abstraer, la educación virtual es una gran alternativa, no necesitamos trasladarnos para tener eficientes reuniones laborales, aprendimos a prever y a respetar la autoridad, a ser solidarios con los demás, ahora apreciamos más a los trabajadores de la salud, el aseo y la alimentación, los niveles de contaminación ambiental bajaron, vimos animales libres disfrutando del mundo sin humanos, hoy somos mas consientes del mundo como nuestro hogar, el hogar que debemos cuidar. 

Si aprendimos tanto, si reflexionamos tanto y tenemos tantas esperanzas, no nos queda otra cosa que asumir los comportamientos y emprender las acciones para hacerlas realidad, para convertir en hechos nuestros sueños y esperanzas. Como raza humana hemos demostrado a lo largo de la historia nuestra inmensa capacidad de asumir, aprender y emprender, somos resilientes, nada nos detiene, nuestra atención y energías, en adelante deben estar en la familia, el trabajo y la construcción de una mejor sociedad para todos.  

El 2021 será el año donde viviremos con mayor aprecio a nuestras familias, nuestra salud y nuestro trabajo, nuestras diferencias ya no serán más motivo de confrontación cruenta, sino de generación en humildad y empatía de procesos para lograr la equidad, que nos lleve a lograr el equilibrio social. El 2021 será el año de la esperanza, las acciones y los hechos.

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Pero dejen de usar el agua, la vida y el ambiente para promover un gobierno que no le importó ninguna de las tres. Marchar está bien. Marchar con la misma bandera que usaron para llegar al poder, mientras se perdonan todos los daños que causaron, no es ambientalismo.

El Tolima es un territorio que entiende esto en carne propia. El departamento figura entre los principales productores nacionales de café, arroz, cacao y plátano. Es una despensa real del centro del país. Pero esa vocación productiva no siempre se ha traducido en cadenas de valor que beneficien primero a quien trabaja la tierra.

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Las redes sociales han amplificado los discursos más radicales, mientras que los algoritmos y la desinformación han encerrado a las personas en burbujas de fanatismo e información exprés.

El elector moderno es menos disciplinado, menos partidista y mucho más independiente que hace veinte años.

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