Según lo narró Diuviceldo Martínez, inspector de policía del corregimiento de Juntas en el Cañón del Combeima, si bien las avalanchas no dejaron lesiones o pérdidas de vidas humanas, varias familias debieron salir de sus casas pues desde el sábado en la madrugada el lodo y el agua los inundaron, arruinando algunos muebles y enceres. "Eso era una advertencia de la naturaleza para evitar mayores consecuencias", agregó.

